La Región de Magallanes despide a uno de sus grandes pioneros: Julio Stipicic Bilbao. Su trayectoria en la aviación y las telecomunicaciones no sólo modernizó el territorio, sino que trazó las rutas de conectividad que hoy definen al extremo sur. Su partida deja una huella profunda, tanto en el avance tecnológico como en el corazón de la comunidad. A Julio Stipicic Bilbao se le puede definir como un arquitecto de la conectividad austral y un pionero polifacético. No fue sólo un empresario o un ingeniero, fue un hombre que entendió que el mayor desafío de la Patagonia era el aislamiento y dedicó su vida a romperlo desde tres frentes estratégicos. Una historia valiosa que contar Julio Stipicic Bilbao, padre de la concejala Alicia Stipicic, fue el fundador de Telco, una empresa que transformó la realidad de Magallanes. Bajo su liderazgo, la firma se convirtió en un pilar de conectividad para las zonas más aisladas, mediante sistemas radiales y repetidoras. Su visión trajo a la región hitos tecnológicos como el sistema de beepers que, en su época, representó una revolución en la comunicación de Punta Arenas y sus alrededores. Como ingeniero electrónico con una destacada trayectoria en ASMAR, Stipicic fue responsable de conectar los puntos más apartados del territorio. Su despliegue técnico en estancias y faros fue esencial para superar la compleja brecha comunicacional de la época, dejando un legado de conectividad que resultó vital para el progreso y la seguridad de la región. Como impulsor de Electrónica Stipe, Stipicic consolidó un espacio emblemático que impulsó el progreso local. Desde el suministro de materiales hasta el diseño de sistemas complejos, su labor fue fundamental para la ejecución de proyectos eléctricos y electrónicos que marcaron la modernización de la zona austral. Sus orígenes reflejan la historia misma del poblamiento austral. Su rama paterna, de origen croata, destaca por el legado de su padre, uno de los primeros odontólogos de la región. Por línea materna, su herencia vasca lo vincula directamente con la fundación de Río Grande, Argentina, a través de su abuelo Francisco Bilbao. Esta herencia bicultural, sumada a sus años de formación en Ushuaia, consolidó su compromiso vital con el desarrollo y la conectividad de los territorios más remotos del continente. Otra de sus pasiones: la aviación Su espíritu inquieto encontró un nuevo horizonte en la aviación civil. Al mando de su propia aeronave, Stipicic sobrevoló la vasta e indómita geografía magallánica, convirtiéndose en un apoyo vital durante emergencias en sectores rurales y zonas de difícil acceso. Esta versatilidad lo llevó también al corazón del campo magallánico, donde desarrolló una destacada actividad ganadera en la Isla Riesco. Sus funerales se realizarán el martes 7 de abril a las 11:00 horas. Sus restos serán sepultados en el mausoleo familiar del Cementerio Municipal de Punta Arenas, donde familiares, amigos y cercanos le darán el último adiós. Navegación de entradas Alcaldes piden cita al Interior por alza de combustibles