Sename artículo 2 Alicia del Basto
NACIONAL

SENAME: El duro ambiente en que trabajan los funcionarios y piden una Escuela de Formación

Por: Daisy Castillo Triviños

Cada vez que se habla en los medios de comunicación sobre el Servicio Nacional de Menores, el acento se pone en los niños, jóvenes y adolescentes vulnerables, pero poco o, prácticamente, nada, se dice del trabajo de los funcionarios, en qué condiciones desarrollan sus labores, si muchos o pocos de ellos cuentan con la expertiz necesaria para, a diario, estar en contacto con menores vulnerables.

Alicia del Basto, presidenta de la Asociación Nacional de Funcionarios del SENAME, en conversación con“Cápsula Informativa” da cuenta de cuál es el trabajo que se está desarrollando, con la llegada de los nuevos directores regionales que, hoy día, son por Alta Dirección Pública. Sobre este punto indica que “en general, el proceso ha sido bueno, porque la Directora Nacional (Susana Tonda) no se ha preocupado de qué línea política son y, en algunos casos, se trata de personas que han trabajo anteriormente en el SENAME, tuvieron cargos de profesionales o han trabajado en instituciones colaboradoras”. Agrega que, “como conocen el área, entonces, ha sido bastante positivo”.

Otro de los puntos en los que se tiene enfocada la mirada, en regiones, dice relación con los CREAD. En este sentido, Alicia del Basto comenta que “hay que estar notificando a la gente que no ha pasado por la evaluación psico-laboral. Arica, está en ese proceso, por ejemplo”.

La dirigente plantea que a raíz del estallido social, en las regiones hay un paro total del SENAME, los centros están cubiertos con los turnos éticos, los niños siguen bien atendidos y bien cuidados, pero la mayoría de las direcciones regionales tienen movilizaciones todos los días. Salen a marchar, o realizan alguna actividad dentro de la Dirección Regional. En Puerto Montt, por ejemplo, los funcionarios están haciendo Cabildos, lo que ha sido bastante interesante, porque la gente ha querido participar y, eso, nos llama la atención”.

Alicia del Basto, indica que con lo que está ocurriendo en el país, “todo está a media máquina, nos estamos yendo más temprano, no se trabaja hasta el final del horario y si hay alguna emergencia en algún sector, los directores pueden tomar la decisión de que la gente se vaya temprano a su casa”.

Alicia del Basto, presidenta de AFUSE.

-¿Cuáles son las demandas que tienen los trabajadores del SENAME, en comparación a las necesidades de los funcionarios de Santiago?

En general, ellos lo que más reclaman es la centralización que hay de todos los temas, las regiones necesitan descentralizarse, tomar sus propias decisiones, administrar sus propios recursos. A veces, hay que tomar decisiones para atender mejor a los niños, pero todo depende de lo que les digan acá. Si hay que contratar a alguien más, porque un funcionario se fue, también depende de acá y en Santiago hay una burocracia tremenda para dar respuesta a todo, los plazos se alargan y hasta se pueden demorar seis meses para reponer un cargo.

-¿Qué tan eficientes son los trabajadores de regiones?

En los centros nuestros, la mayoría tiene diplomados, especialmente, en justicia juvenil. Hubo un tiempo que con recursos del Banco Mundial se capacitó a todos los trabajadores en justicia juvenil. No es falta de capacitación, sino más que nada, faltan directrices técnicas, de decir lo que se puede o no hacer con los jóvenes, porque, hoy día, ha cambiado la situación en comparación hace 10 años. El SENAME, muchas prácticas que tuvo por años,  ya no la puede hacer. A un niño no lo puedes retener de los brazos, de los pies, no puedes hacer contenciones y la gente reclama y se pregunta, ¿cómo nos relacionamos con estos chicos que, muchas veces, son tan agresivos?

-¿Qué es lo que hace falta?

Las autoridades son tozudas nosotros tratamos de incluir en los dos proyectos que debía haber, previo al ingreso al SENAME, una Escuela de Formación, independientemente, que te exijan un título. Tiene que haber una Escuela de Formación durante el proceso de transitar para ir a trabajar con los menores y adolescentes, que el profesional sepa con lo que se encontrará, que vaya y conozca antes el espacio donde estará, que conozca la casa en la que va a trabajar. Hoy, te contratan ¡y para dentro altiro!

-¿Les hacen, por ejemplo, inducción?

Una inducción en la que te pasan un libro o, a veces, te mandan a una capacitación de una semana. ¿Qué es lo que está pasando? Que la gente llega a trabajar y a las dos o tres semanas, se van, quedan horrorizados. A veces, un profesor cree que va a poder hacer clases acá dentro y se encuentra con la triste realidad de que no va a hacer clases, va con la idea de trabajar para enseñar normas y principios, y el ambiente no lo permite.

-El que no exista una Escuela de Formación, ¿pasa por falta de recursos?, ¿por falta de voluntad política?

Es voluntad y, como además, la propuesta viene de nosotros, los trabajadores son los que planteamos esta idea y todo lo que viene siempre de los trabajadores, no les gusta. Por ejemplo, en Uruguay, hay experiencias donde junto los trabajadores con el Estado han hecho procesos de preparación, procesos de cambios. Allá un educador, no trabaja más de 4 horas con un menor, acá los turnos son de 12 horas, hasta puedes estar 24 horas, si no llega tu compañero te tienes que quedar. Y, eso, aquí, a nadie le importa.

-¿Cómo se motiva a los funcionarios a trabajar y que otros profesionales se interesen por llegar al SENAME?

En una oportunidad, planteamos la necesidad de que hubiera un equipo de contención para los funcionarios, en los casos en que un trabajador es agredido por un menor. No pasó nada, ahí quedó todo tirado. Cuando te pega un menor, al trabajador lo mandan a la Mutual y, a veces, te mandan al día siguiente a trabajar otra vez, pero no hay una atención psicológica.