NACIONAL

Abogado, Martín Vila y propuesta de RN y DC de voto secreto para constituyentes: “Nos quieren seguir metiendo el dedo”

Por: Daisy Castillo Triviños

¡Cada día tiene su propio afán y la capacidad de que los políticos nos sorprendan no termina,  continúa y lo peor de todo es que para mal! La última novedad, es la propuesta de los presidentes de RN y de la DC, Mario Desbordes y Fuad Chahín, respectivamente, de que el voto sea secreto para la elección de quiénes serán los llamados constituyentes, si gana la opción “Apruebo” el 26 de abril, y esas votaciones recién se harían públicas para la ciudadanía, seis meses después de haberse emitido.

Según los timoneles de ambos partidos, su idea obedece, a la preocupación por las amenazas o funas contra políticos de diversos sectores en el marco de la crisis social.

En entrevista con “Cápsula Informativa”, el abogado, Martín Vila, sostiene que “en toda democracia el voto popular, ciudadano, para elegir a sus representantes, por supuesto, que es secreto, pues es una garantía de una sana elección, evita la coacción y el cohecho, pues no hay forma de comprobar cómo votó cada persona y lo que se pide es que voten según sus preferencias. Ellos, son dueños de su voto”.

Aclara que, en toda democracia representativa, los representantes electos, deben justamente representar a sus votantes, al fin y al cabo, estos les han apoyado en base a ideas que han declarado públicamente, programas y políticas que apoyan, y deben votar en coherencia con sus promesas, ellos no son dueños de su voto, los representantes, son eso, representantes. “Por lo tanto, deben exponerse al debate de sus ideas y rendirle cuenta a esos votantes, con total transparencia de lo realizado. De lo contrario, el mal que se pretende evitar, resulta, justamente en la crisis de legitimidad de las instituciones y de confianza en los políticos que nos ha traído a estas circunstancias históricas”.

¿Cuál es su opinión sobre la propuesta de Renovación Nacional y la Democracia Cristiana?, ¿cuánto puede influir en la necesaria transparencia de la que tanto se habla, precisamente, en esos mismos sectores?

-Es una postura que desconoce los principios democráticos más básicos de la democracia representativa. La falta de transparencia que conlleva un voto secreto en esta materia inhibe a la ciudadanía de lo que llamamos acountability en el derecho, en general, que es la rendición de cuenta mínima que un representante, sea diputado, senador o constituyente, debe tener con sus votantes.

La propuesta de voto secreto para la Convención Constituyente es inconstitucional, debido a que a la Convención le alcanza la aplicación del principio de transparencia.

-Por supuesto, así es. Los actos de la administración pública deben ser públicos, conocidos por todos. Estamos hablando de redactar una nueva Constitución, ni siquiera la Ley de Pesca, ni siquiera una ley menor, estamos hablando de lo que va a aparecer por los próximos 30 ó 50 años, ojalá en un  sistema estable y resulta que, después de seis meses, nos vamos a enterar que nuestros representantes, en verdad, votaron algo que no tiene nada que ver con las demandas ciudadanas. El principio de transparencia es fundamental y, efectivamente, está consagrado a nivel constitucional.

El abogado, Martín Vila comenta en forma categórica: “Imagínese, si hoy día, tenemos una crisis de legitimidad de las instituciones, todas las autoridades están cuestionadas por falta de transparencia. Hoy día, la política vieja como dicen, no es más que una política corrupta, una política donde los representantes no representan a quienes dicen representar y, eso lo llevamos a la Constitución, o sea, no va a durar nada. Es un contrasentido”.

¿Y qué piensa del argumento esgrimido por Mario Desbordes y Fuad Chahín de que su propuesta es para prevenir funas y quemas de automóviles?, ¿no cree que si el voto es secreto, precisamente, lo que se puede generar es más malestar en la ciudadanía?

-Por supuesto, imagínese la rabia que podría producir que se esté a puertas cerradas tratando los temas que la gente quiere saber y resulta que, si hoy están en la calle, más gente va a ir a la calle a presionar. Obviamente, se pueden producir episodios de violencia. Ahora, el argumento de Chahín y Desbordes, la verdad, es de una bajeza increíble, porque es reconocer que no tenemos estado de derecho. Estamos hablando de cómo el Estado no va a poder garantizar la seguridad de las personas, o de los vehículos o de los bienes de 155 constituyentes, o sea, si no es capaz de hacer eso, sino es capaz de garantizar la seguridad de las autoridades, no tenemos un Estado que funcione.

¿Lo que se estaría buscando es que se pacte una Constitución entre cuatro paredes y responda a los intereses de la clase política, de algunos sectores y no como debiera ser en función del bien del país?

-En seis meses más, va a importar re poco quiénes redactaron la Constitución, porque va a estar aprobado el nuevo texto, ¿qué vas a discutir?, ¿qué vas a reclamar?, ¿vas a enojarte?, pero ya va a estar listo, va a estar “cocinado”. De verdad, la actitud de los presidentes de RN y la DC es directamente anti transparente y anti democrática. No estamos ante un narco Estado paralelo que justifique en lo más mínimo la falta de transparencia en esta materia y ¿qué puedo pensar de políticos conocedores de los sistemas democráticos que vienen a proponer con un argumento falaz una situación como ésta que reserva la privacidad del voto durante seis meses?

¿Y qué imagina que hay detrás?

-Lo único que puedo imaginar es que, de verdad, tienen una Constitución ya acordada entre ellos y que no quieren que nadie sepa ni intervenga, durante el período de discusión que sería sólo para efectos formales para contarle al país que están trabajando en eso, pero la verdad, es que ya tienen todos los acuerdos tomados entre ellos. Eso, me parecería la consecuencia lógica de la propuesta.

¿Cómo debiera ser un proceso transparente que privilegie la participación ciudadana? No hay que olvidar que para ser constituyente hay que ser militante o cercano a algún partido político.

-La hoja de ruta trazada ya contiene una serie de elementos que no son, estrictamente, democráticos. Estamos hablando de una Convención Constituyente, donde los que participan deben hacer sus campañas, pero a través de partidos políticos, pero soy independiente, resulta que ya quedé fuera del proceso y la militancia en los partidos políticos será ¿un 3% del país? Y el 97% restante, ¿cómo participa si hay, apenas, un 3% que puede organizarse en partidos políticos? Hay partidos políticos que se están creando, absolutamente, de manera instrumental para estos efectos, pero veremos si logran formarse dentro de los plazos y ofrecer cupos.

Martín Vila, frente al tema de los independientes, se formula la siguiente pregunta: “Un partido tradicional como RN o la DC, si le ofrecen a un independiente participar, ¿bajo qué condiciones les van a ofrecer participar? En la medida que vayan a votar en bloque los mismos partidos, no me imagino que un partido político le ofrezca a un independiente participar en este proceso sabiendo que van a votar distinto a lo que el partido establezca, entonces, ahí hay una trampa tremenda. Lo que aquí procede es abrir el naipe, ser transparentes y es la única forma que la gente sienta que participó de un proceso real y se redactó una Constitución que te puede gustar o no, pero legítimamente fue redactada por un sector importante de la población”.

¿Cómo debiera ser el mecanismo para que haya transparencia y sea participativo y representativo para un porcentaje significativo de chilenos?

-Yo creo que lo lógico hubiera sido establecer que cualquiera puede postularse como independiente a la Convención Constituyente, exigirle algún requisito mínimo como el patrocinio de una cierta cantidad de firmas, quizás quinientas, como se le exige a los partidos para constituirse en regiones pequeñas. Ahí, las organizaciones sociales son las que podrían levantar candidatos y en cada distrito los candidatos debieran hacerse conocidos, presentarse y discutir. Igual, los partidos políticos van a tener mayor presencia, porque tienen los recursos, porque tienen estructuras partidarias que le van a permitir tener una mayor cantidad de escaños constituyentes. Al menos, le darían a la gente que quiere participar la posibilidad de presentarse y competir, hoy día, ni siquiera, eso, se puede hacer. Hoy día, un independiente no puede competir, a menos que se adscriba a un partido y ¿por qué alguien que nunca ha estado en un partido se podría adscribir a uno para participar? Queda sólo la gente que por ego, que por algún interés distinto de estar en el proceso constituyente propiamente tal, se afiliaría a un partido.

¿Qué opina de que los constituyentes reciban una remuneración mensual de $2.500.000?, ¿puede incentivar a que quieran algunos ser constituyentes por un tema económico y no, necesariamente, por el bien del país?

-Me parece que es una labor loable el redactar una Constitución, que requiere una remuneración, pero la remuneración planteada está muy por sobre la remuneración del promedio de los chilenos, entonces, establecen un incentivo perverso. El problema no está en la remuneración misma, sino en el monto que se estableció, porque los constituyentes tendrán una remuneración aproximada de $2.500.000, más asignaciones…, bastante mejor que la de cualquier chileno que puede verse afectado por funas. Claro, eso sí, es una pequeña parte de lo que recibiría un parlamentario que participe en una Convención Mixta que mantendrá su sueldo “reguleque”.

El abogado, Martín Vila, señala, además, que “más grave me parece que si se aprueba en vez de la Convención Constituyente, la Convención Mixta, la mitad de la Convención Mixta van a ser parlamentarios que van a seguir recibiendo su remuneraciones que sabemos que son mucho más altas que eso, todavía”.