
¡Incendio cárcel de San Miguel y 81 víctimas!: La indolencia del Estado tras nueve años
Por: Daisy Castillo Triviños
8 de diciembre de 2010. Ese día, ocurrió la mayor tragedia carcelaria del país: el incendio en la Torre 5 de la cárcel de San Miguel. Las consecuencias fueron, entonces, y siguen siendo desgarradoras para los deudos, hasta hoy: 81 fallecidos y 67 reos lograron sobrevivir.
Como se dará cuenta usted, en esta jornada de domingo se cumplieron nueve años de este episodio, en el que los familiares de quienes perdieron la vida no han recibido apoyo psicológico, tampoco ninguna indemnización económica por la responsabilidad que le cabe al Estado, porque los internos de los recintos penitenciarios del país están bajo la “tutela” del Estado. Tal vez, las autoridades que han encabezado Gendarmería de Chile han olvidado esa responsabilidad, ¡claro, es mejor, poner mantos de olvido!, pero lo que no hay, precisamente, es olvido.
Cuando ocurrió el incendio, el director nacional de Gendarmería era, Luis Masferrer (ex director de la Agencia Nacional de Inteligencia, ANI) y el Jefe Operativo de la cárcel de San Miguel era, Christian Alveal, quien, bajo esta segunda administración del Presidente, Sebastián Piñera, es el actual director nacional de Gendarmería.
César Pizarro –hermano de Jorge Manríquez Pizarro, quien murió en el incendio de la cárcel de San Miguel-, en entrevista exclusiva con “Cápsula Informativa”, retrocede en el tiempo y cuenta con detalles todo lo que ha sucedido en estos nueve años en los que ya no tiene a su hermano cerca físicamente.
Según, César Pizarro, su hermano Jorge (20 años), “era como un niño cualquiera, que trabajaba y estudiaba, porque teníamos una precaria situación en la casa. Desde chico, desde los 10 años, manejó un auto, era muy esforzado, se llevaba bien con los vecinos. Era muy inteligente, pero llegando a la adolescencia entró en la delincuencia, porque era una “moda” en la población Pablo de Roca, en La Pintana”.
Agrega que “lamentablemente, no hubo de parte de nosotros como familia un seguimiento a mi hermano y tampoco lo pudimos atrincar para que no se metiera en la delincuencia. Él no alcanzó a vivir nada, cayó preso a los 18 años y no salió nunca más. Lo único que nos quedó de él fue ropa y los recuerdos. Como familia quedamos destruidos, hasta el día de hoy, nos cuesta ponernos de pie”.
Pizarro señala que “mi hermano estaba preso por asaltar un camión de Chile Tabaco y, por eso, como primerizo le dieron cinco años y un día –cumplió tres años y estaba ad portas de obtener el beneficio intrapenitenciario de la salida dominical-. De niño, fui apegado al mundo de la cárcel, porque iba a ver a los vecinos que caían en desgracia, desaparecían y después volvían al barrio. Siempre fui contrario al mundo de la cárcel, pero siempre quise sacar a mi hermano de la cárcel, de la forma que fuera, porque me daba cuenta que es un sistema indolente, con problemas de precariedad, de alimentación y, entonces, la cárcel se fue transformando en mi enemigo público número uno”.
¡ONG 81 RAZONES!
Actualmente, César Pizarro, es director de la ONG OSP (Observatorio Social Penitenciario) y de la ONG “81 razones”. No hay que suponer por qué el nombre que dio a esta última entidad, como homenaje a los 81 internos –incluido su hermano, Jorge- que murieron en el incendio en la cárcel de San Miguel. “Yo decidí luchar contra el sistema carcelario, tengo un compromiso por mi hermano, con el cielo, con la familia”.

-Cuando ocurrió la tragedia, ¿qué tipo de respaldo recibieron por parte del Gobierno?
Fue tan indolente el trato que si nosotros no hubiésemos estado encima, después de ocho meses se acercó alguien de Gendarmería –Alcaide de la cárcel de San Miguel y coronel ®, Ricardo Quintana-, y nos llamó a la cárcel a dialogar para ver qué era lo que queríamos como familiares de los fallecidos. Nos dijo que no nos llamó antes, porque por razones humanas, aún estaba vivo el dolor y la rabia. Él, lo hizo en forma personal, pero el Estado, ni el Ministerio de Justicia, ni ningún organismo de derechos humanos se preocupó de ir casa por casa a ver cómo estaban las familias de los 81 (muertos). No hubo ni un equipo multidisciplinario, ni una inversión de plata para decir ¡preocupémonos de los hijos, de las madres, de las parejas!.
-Y usted, frente a lo que califica como trato indolente. ¿Qué hizo?
Fuimos a recorrer más de 40 casas de los familiares de los 81, para decirles, uno por uno que nos levantemos, para saber en qué podíamos ayudarlos, porque el Estado se desligó del tema. Hubo una movilización que se estaba generando, con grupos libertarios, grupos políticos que íbamos a hacer una toma en la cárcel de San Miguel para liberar a la gente. Esta acción, finalmente, no la llevamos a cabo, porque miramos a nuestras mamás, a nuestros hijos y familiares y nos dimos cuenta que iba a haber gente muerta y, decidimos, por razones humanitarias, no hacer la toma. Pensamos, también en los gendarmes que estaban ahí, en sus hijos, en sus mamás y podía morir gente que no tenía nada que ver. No queríamos más masacre.
-¿Cuál es su opinión respecto de la gestión de Luis Masferrer, quien era el director nacional de Gendarmería?
Dio explicaciones vagas, no tuvo la capacidad de enfrentar la situación, al igual que todos los demás y, seguro que si hay otro incendio, los van a dejar morir. El que, haya sido director de la ANI demuestra el descaro político de los poderes fácticos del Estado chileno. Fue premiado con un cargo político. Es una burla a la ciudadanía a la gente pobre, a la gente de la clase media.
¿Y qué piensa de Christian Alveal, quien en el año del incendio era el Jefe Operativo, precisamente, de la cárcel de San Miguel?
Todos me decían que la responsabilidad de lo ocurrido era de Christian Alveal, me lo decían los psicólogos, los gendarmes, mucha gente. (Hay que indicar que al interior de Gendarmería, se dice que Alveal fue protegido por Luis Masferrer, a través del oficial superior, Renán Sepúlveda, quien habría llamado al fiscal del sumario para que a Christian Alveal no le pasara absolutamente nada). Hay padres alcohólicos, drogadictos, mamás que han muerto de cáncer al estómago, que han muerto de pena, porque no hay justicia para los 81.
¡Carta a Gendarmería!
“Cápsula Informativa” accedió, en exclusiva, a la solicitud de acceso a la información por Ley de Transparencia, que César Pizarro envió el 24 de abril de 2019, a Gendarmería, planteando varios puntos. En el documento se señala de manera textual lo siguiente:
¡1 – Plan de salud, físico, psicológico y /o ayuda social (medidas) aplicados de parte de Gendarmería de Chile, con todos los internos sobrevivientes del incendio de la cárcel de San Miguel del día 8 de Diciembre del año 2010, ya sean tratamientos psicológicos con medicamentos, terapias, etc.
2 – Plan de salud, físico, psicológico y/o ayuda social (medidas) aplicados de parte de Gendarmería de Chile, con todos los familiares de los internos sobrevivientes del incendio de la cárcel de San Miguel del día 8 de Diciembre del año 2010, ya sean tratamientos Psicológicos con medicamentos, terapias, etc.
3 – Plan de salud, físico, psicológico y/o ayuda social (medidas) aplicados de parte de Gendarmería de Chile, con todos los familiares de los internos fallecidos (81) del incendio de la cárcel de San Miguel del día 8 de Diciembre del año 2010, ya sean tratamientos Psicológicos con medicamentos, terapias, etc.
4- Costo económico total, en el caso de existir los tratamientos o medidas consultadas aplicadas a los internos sobrevivientes, sus familiares y con las familias de los 81 internos muertos”.
¡La “escuálida respuesta” de Gendarmería!
Con fecha 24 de mayo de 2019, con la firma de Marcela Saavedra Manríquez –encargada de Unidad de Participación y Atención Ciudadana de Gendarmería de Chile-, la institución respondió a la carta remitida por César Pizarro.
Este documento “de respuesta”, lo que hace es dilatar más la espera de los familiares que reclaman por justicia.En el texto se indica lo siguiente: “En cumplimiento de lo dispuesto en el punto 6.2 de la Instrucción General del Consejo para la Transparencia, efectuada la búsqueda de la información, se comprobó que existen circunstancias que hacen difícil reunir la información solicitada, toda vez que faltan antecedentes que reunir y algunas gestiones necesarias para dar respuesta a su solicitud, como acontece en la especie”.
Se añade que “en caso de vencer el nuevo plazo sin obtener respuesta o de ser denegada, total o parcialmente, podrá recurrir ante el Consejo para la Transparencia, dentro del plazo de 15 días contado desde que haya expirado el referido plazo señalado o desde la notificación de la denegación”.
El problema es que, hasta el día de hoy, por parte de Gendarmería no se ha dado respuesta a los requerimientos presentados por César Pizarro. Lo único que hay es un Informe final operativo de atención psicológica de los internos sobrevivientes de la catástrofe y que habitaban la Torre 5, Cuarto Norte.
En ese documento al que también accedió “Cápsula Informativa” se indica que “un grupo importante de sujetos (61 reos, Gendarmería reconoce sólo 61 sobrevivientes, no 67), manifiestan pensamientos recurrentes del evento traumático, sensación de embotamiento, síntomas persistentes de aumento del estado de alerta, dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad”.
Asimismo, se plantea que “si bien, un número importantes de internos logra desarrollar elementos protectores propios para disuadir los efectos sintomáticos del evento traumático, estos son escasos, tomando en cuenta el contexto en el cual se activan. Por otra parte y en un número menor, encontramos sujetos que evidenciaron altos niveles de ansiedad y síntomas propios del cuadro clínico, esto asociado al escaso potencial de elaboración de elementos de auto protección”.
