
¡Exclusivo! La justicia ordena que Colegio pague $5 millones a profesora por maltrato psicológico
Por: Equipo “Cápsula Informativa”
La Corte de Apelaciones de Talca acogió, parcialmente, el recurso de nulidad laboral, manteniendo a firme la sentencia de primera instancia que declaró que la docente (Lorena Rodríguez Canales) del Colegio Garden College -de Cauquenes-, fue vulnerada en su integridad psíquica por su empleador.
Hay que precisar que la profesora presentó la demanda, en concreto, por la vulneración del derecho a la integridad psíquica y a la no discriminación, consagrados en el número 1 del Artículo 19 de la Constitución Política de la República y artículo 2° del Código del Trabajo.
El abogado defensor de la profesora, Fernando Leal, sostiene que el establecimiento deberá pagar una indemnización por daño moral de 5 millones de pesos, las costas de la causa, pedir disculpas públicas en un acto de desagravio, capacitar a sus directivos y docentes. Junto a eso, además, confeccionar un tríptico informativo sobre la protección de derechos fundamentales de los trabajadores.
En el documento de Tutela Laboral, al que “Cápsula Informativa” accedió, se señala de manera textual que “La demandante ingresó a trabajar como profesora de música en el establecimiento educacional Garden College de la ciudad de Cauquenes, en el mes de marzo del año 2012. Desde dicha fecha, hasta hoy, ha desarrollado múltiples funciones, estando a cargo de ENLACES, SIGE (Plataforma educacional que tiene relación con datos estadísticos de matrícula, asistencia y certificados de notas de los alumnos para recibir la subvención), Profesora Jefe de un 7° Básico y, Encargada de CRA (Centro de Recursos de Aprendizajes). Todos estos cargos, completaban una carga horaria de 44 horas, 31 de ellas pagadas con subvención general y 13 horas pagadas con fondos SEP.”.
Se relata que “Durante los años trabajando en el Establecimiento de la demandada, jamás tuvo cartas de amonestación, ni cartas de acusaciones de apoderados por su labor profesional o maltrato hacia los niños y no presentó durante años licencias médicas, sólo hasta el año recién pasado, momento en que comienza a experimentar un maltrato laboral por parte de la directora del establecimiento, doña, Vivian Parra Rivas. Continúa indicando que en los años trabajando en dicho Establecimiento, doña Lorena Rodríguez Canales, ha sido testigo de malas prácticas laborales, sin embargo, por el hecho de no proyectar una imagen de funcionaria conflictiva, terminó acatando las disposiciones de las autoritarias de este plantel educativo. Exigencias como tener que comprar un uniforme para los desfiles, vestido de cueca con su respectivo falso para el desfile de fiestas patrias y compra de cotona, todas vestimentas que corresponden a la imagen corporativa del establecimiento, debían ser costeadas con su propio salario”.
Se agrega que por pate del Colegio, “en muchas oportunidades, se han hecho modificaciones irregulares en los contratos, como disminución de horas lectivas sin indemnización y traspasadas para pagarse con fondos SEP, sin embargo, por el hecho de cuidar el trabajo, ella y otros funcionarios normalizaron estas situaciones…”.
Toda la situación comenzó a ser cada vez más compleja, cuando la docente comunicó al plantel educativo que estaba enferma, con posibilidad de cáncer de mamas y que debía someterse a una serie de exámenes, frente a lo que partió de ahí en adelante una suerte de persecución por parte de la directora del colegio y del sostenedor. Esto, por ejemplo, se tradujo en la disminución de horas de clases, cambiarla de manera abrupta y sin consulta previa de las funciones que desarrollaba en el establecimiento educacional y, hasta no tramitar una licencia médica. Cada uno de estos episodios afectaron la salud de la profesora y fueron mermando sus ingresos económicos, al cada vez tener menos horarios de clases fijados en el colegio de manera arbitraria.
Se trata de una historia, que usted podrá conocer en detalle, y que demuestra cómo al interior de los colegios, en algunos de ellos, se cometen vulneraciones en contra de los docentes, llegando al punto de causarles enfermedades psiquiátricas, provocadas por el estrés, la presión y, abiertamente, el maltrato.

