La concejala, Alicia Stipicic destacó que concentrar las reparticiones municipales en el Barrio Prat permitiría reducir desplazamientos, liberar estacionamientos del centro y recuperar la actividad del sector del antiguo Hospital Regional.
Asimismo, hizo hincapié en la importancia de avanzar en la construcción del nuevo edificio consistorial en los terrenos del antiguo Hospital Regional, considerando el ahorro que implicará en los arriendos y en las facilidades para conseguir una mejor atención a la comunidad y la posibilidad de descongestionar el centro de la ciudad.
Como referencia, la presidenta de la Comisión de Finanzas del Concejo Municipal señaló que el Consejo para la Transparencia informó un gasto de $659.148.000 en arriendos de inmuebles para Punta Arenas, durante 2024, equivalente a un promedio cercano a $55 millones mensuales. “Esta cifra comprende distintos sectores de la gestión municipal, por lo que el ahorro concreto dependerá de las reparticiones que se trasladen y los contratos que puedan terminarse”, afirmó.
BENEFICIOS CONCRETOS Y NO HUMO
Para la concejala, Alicia Stipicic el hecho de “contar con un edificio propio permitiría dejar de pagar los arriendos de las oficinas que se concentren allí. Son recursos que podrían destinarse a otras necesidades de nuestros vecinos. Debemos precisar ese ahorro y considerar también los costos de funcionamiento y mantención del nuevo recinto”.
La edil destacó que reunir las reparticiones facilitaría, especialmente, las gestiones de los adultos mayores y las personas con movilidad reducida. En ese sentido, expresó que “actualmente, muchos vecinos deben recorrer largas distancias entre una oficina municipal y otra para completar sus trámites. Eso significa tiempo, dinero en locomoción y un esfuerzo importante para nuestros adultos mayores. En invierno, con frío, lluvia, nieve y veredas escarchadas, esas dificultades aumentan. Tener las reparticiones en un mismo edificio permitiría resolver varias gestiones en una sola visita, en condiciones más cómodas y seguras”.
La concejala también planteó que la dispersión de las oficinas municipales ocupa espacios de estacionamiento que podrían estar disponibles para quienes concurren al comercio del centro. “Hoy, cuesta muchísimo encontrar dónde estacionar en el centro. Los vecinos se encuentran una y otra vez con letreros de ‘Reservado Municipalidad’, asociados a distintas direcciones y vehículos municipales. Esa ocupación reduce los espacios disponibles para quienes necesitan comprar o realizar otras actividades, y termina perjudicando al comercio céntrico”, manifestó.
Además, dijo que el traslado debería contemplar una revisión de los estacionamientos reservados vinculados a las dependencias que dejen de funcionar en el centro. “Si trasladamos esas oficinas y sus vehículos al nuevo consistorial, debemos liberar los estacionamientos que ya no se justifiquen. Así, podremos recuperar espacios para los vecinos y clientes del comercio, reducir los recorridos buscando estacionamiento y contribuir a descongestionar el centro”, agregó.
FAVORECER EL COMERCIO
Respecto del emplazamiento, Stipicic recordó que el Barrio Prat tiene una larga historia de actividad y circulación de personas vinculada al antiguo Hospital Regional. “Este sector ya recibió durante décadas un flujo importante de pacientes, trabajadores y familias. La comunidad conoce esa dinámica. Entonces, recuperar la actividad mediante servicios municipales puede favorecer al comercio del barrio y, acompañado de iluminación, vigilancia y presencia preventiva, contribuir a una mayor protección del sector”.
La concejala precisó que las negociaciones iniciales del proyecto incluyeron el acuerdo para iniciar la cesión del edificio del ex CEIA al Gobierno Regional, vinculada al desarrollo del futuro consistorial en los terrenos del antiguo hospital.
Asimismo, recalcó que los edificios municipales ubicados en el centro seguirán siendo municipales. “El Palacio Montes y los demás inmuebles de propiedad municipal del centro seguirán perteneciendo a la municipalidad. El traslado de reparticiones no significa venderlos ni desprendernos de nuestro patrimonio. Esos edificios seguirán siendo parte de Punta Arenas y deberán conservarse y mantenerse al servicio de la comunidad”, afirmó.
Stipicic enfatizó que el proyecto debe contemplar estacionamientos suficientes para usuarios y vehículos municipales, idealmente en más de un nivel, junto con accesos peatonales seguros y conexión con la locomoción colectiva. “Tenemos que planificar considerando cuánto ha crecido el parque vehicular. No podemos trasladar al Barrio Prat el problema de estacionamiento que hoy existe en el centro. Necesitamos capacidad suficiente dentro del proyecto, ojalá en varias plantas, para atender a los vecinos sin ocupar los espacios de quienes viven en el sector. Esa planificación es indispensable para que el nuevo consistorial beneficie a toda la ciudad”, concluyó.