Payaso
NACIONAL

EDITORIAL El show de la oposición: baja de candidaturas presidenciales y oídos sordos a la ciudadanía

Está claro que las elecciones recién pasadas del 15 y 16 de mayo calaron hondo en el oficialismo y en la oposición. Y prueba de ello es que en esta jornada, dos candidatos de la ex Concertación depusieron sus candidaturas con miras a La Moneda: Heraldo Muñoz y Ximena Rincón.

Lo que llama la atención es la facilidad con la que suben y bajan candidaturas, como quien se cambia de ropa, de acuerdo a las circunstancias. Esto, deja en claro que la ex Concertación, ex Nueva Mayoría, ahora “Nuevo Trato”, no es más que el reflejo de la política rancia, de esa política de dinosaurios que llevan años en la actividad política, haciendo de la política su profesión.

Sin embargo, para esos dinosaurios que han abultado sus bolsillos de dineros fiscales, financiados por todos los chilenos, por los chilenos que trabajan a diario, poco entienden que la actividad política no es para conseguir privilegios, para acomodar sus vidas, comprar casas -y varios de ellos, sin pagar las contribuciones, hasta que algún medio de comunicación los denuncia y, ahí, sí corren y pagan-. La política, porque se les olvidó, o quizás nunca han entendido el principio básico, es para ser puente con la comunidad, con la ciudadanía, representar los intereses de la gente, no sus propios intereses.

Y lo que estamos observando, luego de la derrota de los partidos tradicionales en las elecciones del fin de semana, es que no hay un mea culpa, real, no acusaron recibo del golpe asestado por la ciudadanía. Todo lo contrario, demuestran lo desesperados que están para no perder privilegios, para no perder y a codazos contra quien les haga complejo el camino y no les ayude a mantener su burbuja de poder.

Hay que recordar a esos dulces osos, los llamados “cariñositos” que estaban en su nube, pero que bajaban y estaban en contacto con la realidad. Estos “politiqueros” que tenemos en el país, de “cariñositos” no tienen nada, más bien, oportunistas, poco preparados y la gente que trabaja directamente con ellos, sabe que de buen trato no conocen mucho y que miran a los otros con desdén, de reojo, como “pobres trabajadores” y acostumbrados a que sus súbditos cumplan sus reglas. ¡Patrones de fundo!

La hija pródiga

En las últimas semanas, la presidenta del Senado, Yasna Provoste, la quieren hacer aparecer ante la opinión pública como la defensora de la oposición y la que puede conseguir la unidad de la izquierda, de la izquierda concertacionista.

¿De qué unidad hablan?, hasta cuándo se miran el ombligo y siguen pensando que la ciudadanía no entiende nada, que es tan miope que no se da cuenta que dentro de la ex Concertación, dentro la ex Nueva Mayoría lo que no hay es unidad, lo que no hay es trabajo en comunidad, no hay una carta de navegación, no tienen ni una propuesta concreta para este Chile que respira aires nuevos, sólo sus “pataleos” para no seguir ahogándose.

Yasna Provoste no es más que la hija pródiga de la ex Concertación, sacada en su cargo, recuerde usted, por una acusación constitucional y que, después de los cinco años de no poder trabajar en el sector público, volvió en gloria y majestad al Congreso. ¡Suerte de algunos!

La DC está quebrada por ellos mismos, por las viejas y malas prácticas de la política. A ese escenario, sumamos otro ejemplo que demuestra cuándo los intereses son personales, no colectivos: el presidente de la DC, Fuad Chahín renunció a la dirección del partido hace unos días. Claro, fue electo constituyente. En todo caso, el único constituyente DC que consiguió el partido, porque el otro ganador es independiente, aunque fue en un cupo de ese partido, lo que demuestra la debacle de ese partido que tuvo poder en Chile y que contaminó la política chilena, junto a militantes de otros partidos de izquierda.

Estamos ante un circo -respetando a quienes se dedican a esa actividad-, pero un circo pobre donde un payaso se define como timonel, viene otro payaso y le pega un manotazo, salta otro payaso desde la vereda del frente y también se autodefine como el mejor. Todos payasos que están a punto de salir de la política y no quieren aceptar que sus años de triunfo, de privilegios, de regalías, de millones mensuales, está quedando atrás, porque así lo decidió la población.

Después de estas últimas elecciones, está claro que los chilenos no nos merecemos este circo patético y pobre que protagonizan los políticos. Chile se merece lo mejor y con esta clase política, estamos lejos de lograrlo.

En un par de horas, quizás nadie debiera extrañarse de que la DC levante a la senadora, Yasna Provoste como su candidata a La Moneda. Si eso ocurre, no se preocupe, cuando la capacidad de asombro se pierde, ahí sí hay que tener cuidado. Así es que en este juego de sillas musicales, todo puede pasar.