Orrego
NACIONAL

EDITORIAL: Un 19,6% de participación electoral, ¿qué celebran? Ganó la abstención

Tuvimos semanas escuchando a los candidatos a gobernadores regionales, en segunda vuelta, particularmente, en la Región Metropolitana, siguiendo la práctica de los dimes y diretes, unos más que otros, dando patadas en las canillas. ¡De juego limpio, nada!

Y los más fieles personajes políticos que apoyaban a los candidatos y gozan de aparecer en los medios, se dedicaron a lanzarse descalificaciones, afectando la imagen de los aspirantes.

Y en esta reciente elección, lo que ganó fue el alto nivel de abstención. Esto, lo demuestran de manera muy clara las cifras: un 19,6% de los electores concurrió a votar, lo que demuestra que muchos optaron por marginarse, por quedarse viendo televisión o hacer cualquier otra cosa, en el encierro.

Ni los “nietitos” -término despectivo que utiliza la diputada, Pamela Jiles para referirse a los milenials-, fueron a votar, al menos, no en masa. Seguramente, prefirieron estudiar, ¡claro!

¿Alguien de verdad ganó en la Región Metropolitana? No. Lo que consiguió el triunfo, sumado a la alta abstención, fue una vez más la alianza desesperada entre la Democracia Cristiana (DC) y la derecha para frenar a Karina Oliva e instalar a Claudio Orrego como Gobernador Regional, el mismo personaje de la vieja política de hace 30 años y que ha estado en varios cargos públicos del Estado, siempre con la gentil venia de la derecha.

La presidenta de la DC, Carmen Frei, dijo tras ser electo Orrego, “Sentimos que la ciudadanía ha vuelto a confiar en nuestras ideas y liderazgos”. ¡Se equivoca!, en un par de semanas, difícilmente la ciudadana recupera la confianza en un partido quebrado, fragmentado y en el que los juegos de poder están siempre presente. Si lograron que Orrego sea Gobernador Regional es por la alianza que establecieron con la derecha y por algo en comunas del sector Oriente, el candidato de la DC obtuvo más votos que en las zonas periféricas.

Esta alianza entre la DC y la derecha es para atacar, por debajo, por encima, por el frente, por los costados, a Daniel Jadue. Están desesperados con la idea de imaginar que el alcalde comunista llegue a La Moneda y pierdan años, décadas, gran parte de sus vidas llenas de privilegios y beneficios, usufructuando del Estado, acomodando a sus familiares y amigos en algún cargo público, ¡total, paga el Fisco!

La vieja política intenta no perder más espacios, pero lo que, al parecer no entienden es que lo que sí perdieron es la credibilidad, la confianza de la gente que alguna vez militó en sus partidos y se fue. Esa confianza no se recupera, así de simple. ¡Haga usted el ejercicio de pegar un jarrón roto, lo podrá hacer, pero nunca va a quedar igual a como era!

La Democracia Cristiana, la ex Concertación, la ex Nueva Mayoría o el nombre que se les ocurra, están en el fango y la derecha también, “Chile Vamos” está en el fango, ¿o el que un solo candidato de ese sector fuera electo Gobernador Regional en La Araucanía no lo deja en claro? Un solo candidato ganador de la derecha.

Aquí lo que han demostrado todos estos desesperados sectores políticos, ante la figura de Daniel Jadue es que cuando sus intereses se unen, cuando se ponen de acuerdo entre ellos para velar por sus privilegios, sin pensar en la ciudadanía, ganan. Entonces, el desafío que se viene en las presidenciales es enorme, porque si la DC, PPD, PS, PR -todos casi a punto de morir-, se unen a la derecha para boicotear a Jadue, harán que el escenario para el alcalde comunista no sea nada de fácil.

Hasta hoy, la única ganadora dentro de la DC es la senadora, Yasna Provoste, quien hace el quite para decir que será candidata presidencial. En un par de horas o de días, usted verá a la hija pródiga de la democracia cristiana, diciendo que aceptar el desafío de ser candidata por el bien y el futuro de Chile. ¡Una frase tantas veces repetida por muchos!