Fibromialgia
SALUD

El 2% de los chilenos padece fibromialgia y el 90% de afectados son mujeres

En medio de la conmemoración del Día Mundial de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica, la médico internista de Clínica Los Leones, Dra. Cinthia Cárdenas, se refiere a las características y diferencias entre ambos padecimientos, además de los desafíos y alcances que representan un adecuado diagnóstico y tratamiento en la calidad de vida de los pacientes.

 

La Fibromialgia (FM) y el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) son dos enfermedades que, a causa de su sintomatología, generan confusión o un diagnóstico tardío de quienes podrían pasar años sin ser notificados, por lo que, durante este mes, en que se conmemoran ambos trastornos, es importante abordar sus principales indicadores.

Es por ello, que la médico internista de Clínica los Leones, Dra. Cinthia Cárdenas, se refirió a los principales síntomas y diferencias entre ambos cuadros. La especialista asegura que la Fibromialgia (FM) constituye una enfermedad reumatológica que según la Organización Mundial de la Salud afecta al 6% de la población mundial, se manifiesta a partir de los 30 a 40 años de edad y que afecta mayoritariamente a mujeres.

Agrega que la diferencia entre FM y Fatiga Crónica, tiene que ver con la manifestación del dolor, puesto que “quién padece síndrome de fatiga crónica, experimenta principalmente una fatiga incapacitante; que le dificulta su normal desarrollo, en tanto que, el paciente con fibromialgia experimenta un dolor crónico”.

La profesional de Clínica Los Leones, también destaca que, en el desarrollo de la FM, intervienen factores fisiológicos, psicológicos y ambientales y que uno de los principales desafíos de su tratamiento es su detección.

Es un diagnóstico de descarte, por lo que se requiere un tratamiento multidisciplinario, es decir, farmacológico, psicoterapia, entre otros, inclusive terapias complementarias si la enfermedad está avanzada.

Según indica la Corporación de Fibromialgia de Chile, se estima que, en el país, el 2% de la población padece de fibromialgia y que, de los afectados, el 90% son mujeres, quienes de manera frecuente deben esperar un largo período antes saber el origen sus dolencias.

Las particularidades de la enfermedad

Según la médico internista y médico general de Clínica los Leones, Dra. Cinthia Cárdenas, la FM corresponde a “una enfermedad de carácter crónico, que se caracteriza por la presencia de dolores a nivel musculoesquelético y especial sensibilidad en algunas zonas corporales”, puesto que si bien “sus síntomas destacan por ser un dolor generalizado, existen 18 áreas que son conocidas como puntos sensibles de fibromialgia” entre los que destacan la base del cuello, el codo y la parte medial de las rodillas, dónde el paciente siente dolor de manera mucho más frecuente y ante pequeños estímulos.

En esta línea, la especialista afirma que el diagnóstico de la Fibromialgia, se da mediante la exclusión, es decir, “se logra determinar un diagnóstico luego de que se van descartando otras enfermedades, principalmente a causa de que su sintomatología suele ser muy compleja de distinguir”, y destacó que pese a que hay personas que desarrollan la enfermedad sin causa aparente, en otros casos, esta se manifiesta de manera posterior a ciertos hitos como “una infección bacteriana, un accidente de automóvil o, en otros casos, a partir del padecimiento de enfermedades como artritis reumatoide, lupus eritematoso, entre otras”.

 

La especialista añade que el dolor que genera la enfermedad, tiene en promedio una duración mayor o igual a tres meses, de una intensidad variable y, en general, “se encuentra aparejado al padecimiento de fatiga crónica, alteraciones en los ciclos del sueño, e incluso síntomas cognitivos como episodios de pérdida parcial de memoria” y explicó que el cuadro se puede ver agravado a causa de exposición a estímulos como el estrés y el frío.

 

Finalmente, la Dra. Cárdenas también sugiere reposo, relajo y descanso mientras se presentan dichos dolores característicos y detalla que el tratamiento farmacológico de esta enfermedad “debe ser individualizado y basado en la sintomatología predominante y comorbilidades presentes en cada pacientes”, pues en aquellos casos en que además del dolor predominen los síntomas anímicos, su tratamiento podría contener “amitriptilina y/o duloxetina”, mientras que en el caso de síntomas ansiosos, se podría iniciar con pregabalina.