Exclusivo: Habla víctima de abuso sexual perpetrado por el sentenciado presbítero Ramón Iturra
Por: Daisy Castillo Triviños
Uno de sus deseos cuando niño era ser sacerdote, pero la historia que anhelaba vivir dentro de la Iglesia Católica, siendo un activo colaborador, se vio, abruptamente, quebrada, fragmentada y quedó en el pasado.
Se trata de la historia de C.H.A.C (hoy de 43 años), quien a los 11 años, fue víctima de abuso sexual perpetrado en su contra por el presbítero de Linares, Ramón Iturra Muñoz, quien, tal como informó en exclusiva “Cápsula Informativa”, con fecha 23 de enero de 2020, en una sentencia firmada por el Obispo de Linares, Tomislav Koljatic y el presbítero, Silvio Jara, vicario general y Secretario Canciller, “se le impuso la sanción de suspensión ad vitam de todo ejercicio del ministerio sacerdotal”.
En el texto de dicha sentencia, se afirma que “el Pbro. Iturra deberá llevar en adelante una vida de oración y penitencia para reparar el daño causado a las víctimas y a la comunidad eclesial y para ayudar a esa reparación, se lo exhorta vivamente a pedir perdón a quienes han sido afectados por sus conductas abusivas”.
El presbítero, Ramón Iturra, fue declarado, por la Iglesia Católica, su propia Iglesia, como culpable del delito de abuso sexual de menores, en dos casos, y del delito de abuso sexual de un adulto en un caso. Y, precisamente, C.H.A.C, siendo menor de edad, fue una de las víctimas de este sacerdote, o cura, como le quieran llamar.
Han transcurrido 29 años y C.H.A.C., entrega en exclusiva a “Cápsula Informativa”, su testimonio, mediante el que, dice, espera que nunca más se vuelvan a cometer abusos contra los menores. Lo primero que señala es que “por mi experiencia, la Iglesia está llana a resolver estas situaciones, pero hay mucha democracia. Cuando denuncié hubo obstáculos de parte del Obispado”.
El tiempo que pasó luego de transformarse en una nueva víctima de Iturra, fue complejo. En el colegio, sus compañeros le hicieron bullying, repitió tres años seguidos séptimo básico y debió enfrentar a los “seguidores” del presbítero de Linares, que lo llamaban en la calle “mentiroso”. Advierte que “en la zona hay una mafia que protege a este cura”.
Sin embargo, de alguien en quien sí cree y agradece es “el cura Choro de la comuna de Villa Prat”, que lo apoyó y acompañó en la travesía que, por años, debió enfrentar hasta que se demostrara que fue víctima de abuso sexual de parte de un sacerdote, en este caso, de Ramón Iturra.
¡Perdón protocolar!
C.H.A.C., relata que el abuso del que fue víctima lo denunció por escrito al Obispo, Tomislav Koljatic. Pasó una semana y el Obispo fue a hablar con él, lo entrevistó, con la idea de rectificar si era verdad o no lo que le relataba en la carta que llegó a sus manos.
Antes de enviar la misiva al obispo de Linares, transcurrieron años sin que ninguna autoridad se involucrara y decidiera investigar. Por eso, optó por enviarle una carta a Koljatic y al mes siguiente de remitir la carta, se dictó sentencia contra el Presbítero, Ramón Iturra, quien, fue apartado del ejercicio sacerdotal dentro de la Iglesia Católica. ¡Esa sanción, nada más!
C.H.A.C., recuerda que el Obispo de Linares fue a la Parroquia San José, donde ambos se encontraron y lo notificó de la sentencia en la que se asume la responsabilidad del cura, Ramón Iturra. “Me pidió perdón por todo lo que pasó”, comenta, pero no ha recibido el perdón y ni siquiera disculpas o remordimiento por parte de su agresor.
-¿Creyó en las palabras que le dijo el Obispo de Linares?
No, no le creí ese perdón. Fue más bien una actitud protocolar.
-¿El Obispo le ofreció algún tipo de ayuda para reparar, de alguna manera, el daño que le causó este sacerdote de la Iglesia Católica?
Me ofreció tratamiento psicológico y le dije que no.
C.H.A.C., señala que el Obispo de Linares le dijo que si quería que el sacerdote, Iturra, se alejara de los menores de edad, entonces, tenía que hacer el trámite ante los tribunales.
-¿Cómo se siente usted con esta sentencia?
Estamos contentos, porque lo que dije es verdad y se comprobó que así fue.
-¿Cómo era su relación con el presbítero, Ramón Iturra?
Yo pasaba mucho tiempo con él, lo admiraba.
-¿Le hizo regalos el cura a usted, alguna vez?
No, pero le regalaba a los niños bicicletas, varias cosas y los invitaba de vacaciones.
-A su juicio, ¿pueden haber otras víctimas del cura, Iturra, que hasta el día de hoy, guardan silencio?
Probablemente.
LEA AQUÍ EL TEXTO COMPLETO DE LA SENTENCIA CONTRA EL SACERDOTE ITURRA