Sename artículo 2 Alicia del Basto

Por: Daisy Castillo Triviños

El lunes 27 de julio quedará marcado dentro del largo proceso de la pandemia del Coronavirus en Chile, como el día en que el Ministerio de Salud, a pesar de las críticas a la decisión del Gobierno de poner en marcha el proceso de desconfinamiento, comenzó a ejecutar el llamado “Plan Paso a Paso”, con miles de contagiados a lo largo del país y de fallecidos.

Y frente a esta decisión del Ejecutivo y de la cartera de salud encabezada por el Ministro, Enrique Paris, de impulsar “contra viento y marea” el regreso forzado de la ciudadanía a sus trabajos, sin tener mayor opción de decidir, son varios los servicios públicos que están en estado de alerta, más bien, los trabajadores de las instituciones del Estado que, hasta ahora, se mantienen con la modalidad de tele-trabajo, pero saben que, en una fecha que pudiera ser más próxima de lo esperado, tendrán que retornar a las oficinas, salir de la protección de sus casas y arriesgarse.

En el caso del Servicio Nacional de Menores (Sename), precisamente, los trabajadores están preocupados por las decisiones que pueda adoptar el Ministerio de Salud, medidas que, en reiteradas ocasiones, hemos sido testigos que no han sido, precisamente, “paso a paso”, sino más bien a lo “rapidito”.

Alicia del Basto, presidenta de la Asociación Nacional de Funcionarios del SENAME en entrevista con “Cápsula Informativa” señala de manera categórica que “para nosotros es sumamente complicado si toda la gente tiene que volver a trabajar en forma presencial, porque no tenemos las condiciones. Hoy, hay un porcentaje importante que está con tele-trabajo desde sus casas y están cumpliendo labores de manera presencial sólo algunos trabajadores de los centros”.

Alicia del Basto, presidenta Asociación Nacional de Funcionarios del Sename.

Asimismo, afirma que “tenemos mucha gente con licencias médicas, no tanto por Coronavirus. Hay casos de personas con depresión, con hipertensión y que por enfermedades de base están en la casa y se ha debido contratar a cerca de 300 personas para realizar los reemplazos”.

Del Basto sostiene con preocupación que “el panorama es complejo dentro del Servicio”. A modo de ejemplo, se pregunta qué pasará en las oficinas, donde hay cinco personas, ¿cómo lo harán? Y responde: “No sé cómo lo harían, no tendrían cómo hacerlo”.

¡Un retorno inviable sin medidas de por medio!

¿De parte de la Dirección del Sename hay un instructivo que informe sobre cómo se implementará el “Plan Paso a Paso”? Esto, considerando que la comuna de Santiago aún no comienza el desconfinamiento, pero ¿qué ocurrirá, cuando se determine la vuelta al retorno?

-En el Sename, tenemos un instructivo que viene del momento en que quisieron implementar la idea del “retorno seguro”. En esa oportunidad, en conjunto con los dirigentes se trabajó un protocolo para volver a trabajar, está ahí, pero nosotros, hasta el día de hoy, no hemos conversado con el Servicio, la posibilidad de volver a trabajar, no se ha conversado.

Yo creo que, al menos, para nuestro Servicio es inviable que todos volvamos a trabajar, aunque sea como ellos dicen “paso a paso”, tendrían que generar muchas condiciones para que pueda aplicarse, por ejemplo, habilitar que en las oficinas, a lo mejor, se concurra por turnos, por días, para no toparse. Creo que es la única posibilidad, porque de otra manera y mientras no se adopten medidas, nosotros no estamos dispuestos a que se generen más contagios entre los funcionarios del Sename.

La preocupación que tenemos apunta también a que nos falta gente en los centros, porque, incluso, algunas de las personas nuevas que se contrataron, también se han contagiado de Coronavirus y, en el caso de los menores y adolescentes, el número de contagiados es bajo, considerando lo grave que pudo haber sido.

¿Cómo está siendo, hasta ahora, el funcionamiento dentro del Sename?

-Está la cantidad mínima de funcionarios al interior de los centros trabajando. Se han tratado de mejorar las rutinas, porque los chicos ya están aburridos. Tenemos centros en los que se han producido situaciones complicadas: en San Joaquín, tenemos casos de menores que se han agredido entre ellos, han tratado de suicidarse y también han agredido a los funcionarios pegándoles.

Con este encierro los chicos ya no quieren “más guerra”, no pueden ver a sus familias, sólo vía zoom les hacen conexión y hay una rutina para eso, pero están agotados y, eso, se demuestra en los comportamientos agresivos que pueden tener algunos de ellos.

¿Y qué pasa con las medidas de resguardo para la integridad de los funcionarios?

-Hemos pedido, precisamente, que se establezcan medidas de resguardo para los funcionarios, que Gendarmería actúe y que exista control porque en las residencias hay chicos que salen y entran, niñas que salen y vuelven drogadas. Tenemos serios problemas al estar encerrados y no poder hacer el trabajo normal como se ha hecho siempre.

¿Han sentido un poco más de respaldo por parte del Servicio hacia los trabajadores o están tratando de hacer las cosas de la mejor manera, dentro de sus posibilidades, pero gracias a la voluntad de los funcionarios?

-De la mejor manera y con la voluntad de los trabajadores. Y para graficar lo que está sucediendo, puedo señalar el caso de una chica de una residencia en Santiago que tiene una orden para poder internarla, pero nadie la quiere recibir por parte del Ministerio de Salud. En Talca, tenemos otro caso.

Se trata de casos graves en términos psiquiátricos y de adicciones y el problema es que el Ministerio de Salud no se hace cargo y hay casi que suplicar y rogar que nos den una cama para poder internar a estos niños que necesitan ayuda y ésta es urgente y no puede seguir esperando.