Boric Presidente
POLÍTICA

Columna: La incapacidad del Gobierno de generar estabilidad económica

Por: César Cifuentes, presidente regional del PRI.

En forma lamentable, estamos viendo el negativo impacto que ha significado para el país la llegada de Gabriel Boric como Presidente. Quienes lo instalaron en el Gobierno, sólo actuaron buscando salvar sus propios intereses, sin importarles la ciudadanía. Muchos son los que cayeron en el engaño y, después de cuatro meses, se sienten defraudados.

El que Boric esté a la cabeza del país, despierta inseguridad en el empresariado, situación que aumenta en medio de un incierto escenario del plebiscito del 4 de septiembre y la posibilidad de que gane la opción “Sí”. Ya estamos siendo testigos de la fuga de capitales al extranjero, porque los empresarios no quieren ser víctima del escalabro económico que está ocurriendo y que se agudizará.

Quienes hemos leído el texto definitivo de la propuesta de nueva Constitución, nos parece un texto complejo y que, sin duda alguna, va a dividir al país. Son muchos los capitales de inversionistas locales y extranjeros que están saliendo, precisamente, por la incertidumbre económica que existe. Todo esto, tomando en cuenta que la propuesta de nueva Constitución debilita el derecho de propiedad, restringe la explotación minera por parte de privados y propicia la expropiación de terrenos altamente productivos, para dar cumplimiento a una agenda indigenista.

Estamos ante un alza histórica del dólar que perjudica a mucha gente, aunque desde el Gobierno, intenten tratar de bajarle el perfil al tema y sus efectos. Recordemos, por ejemplo, que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, sostuvo en cuanto al rol del gobierno ante el valor del peso chileno que “lo que le toca es preocuparse de amortiguar los efectos que esto pueda tener especialmente sobre los sectores de menores recursos. Ese no es un impacto directo, porque afortunadamente Chile no es una economía dolarizada, pero sí ocurre de manera indirecta, a través del impacto sobre los precios y de la inflación, más en general”.

Es impresionante cómo se ha depreciado la moneda chilena, perdiendo su valor adquisitivo. En los matinales se suele decir que estos estragos son consecuencia de la guerra. Sin embargo, nada dicen respecto de que los efectos no son los mismos en todos lados, porque hay varios países de Europa que, estando al lado del conflicto, han podido mantenerse relativamente bien y hay países vecinos en los que no se ha afectado la valorización de su moneda, como nos está afectando a nosotros.
Hay que decir las cosas por su nombre. El problema que tenemos nosotros, no dice relación directa con la guerra, sino con la mala gestión del Gobierno, con la inestabilidad que está generando y porque, a raíz de este escenario, muchos empresarios están sacando su dinero del país y, esto, va a seguir pasando, hasta que no haya estabilidad política-económica.

Claramente, este Gobierno no genera estabilidad ni tampoco condiciones para que los grandes capitales permanezcan en Chile, todo lo contrario. Es sabido que la única forma de crecimiento que tiene un país se produce con la inversión y, eso, es lo que tenemos estancado ahora.

Va a ser sumamente complejo el crecimiento si es que no generamos inversión. Y para quienes no cuentan con grandes capitales, el panorama se pone más pesado con una reforma tributaria que, lejos de favorecer a la clase media, le pone cuesta arriba el camino.

Esperemos que nuestro país pueda salir de este traspié tan grande y ojalá que la gente joven logre darse cuenta de que las elecciones tienen consecuencias y que votar por Gabriel Boric ha llevado a Chile a un retroceso.
Mucha gente se dejó llevar por las falsas promesas, muchos no se tomaron en serio las elecciones y, hoy, estamos sufriendo los efectos de una mala elección presidencial.