NACIONAL

Las peticiones y correos del ex CNI Álvaro Corbalán a actuales autoridades de Gendarmería

Por: Daisy Castillo Triviños

El 4 de octubre de este año, desde la cárcel de Punta Peuco se emitió al Área Jurídica de la Dirección Nacional de Gendarmería, un listado con el nombre de 15 reos para optar al proceso de libertad condicional correspondiente al segundo semestre de 2019, entre la nómina, figura, el mayor ® del Ejército, Álvaro Corbalán Castilla.

Recordemos que el ex jefe operativo de la CNI, conocido como el “agente del corvo de oro”, cumple condena en el módulo 1 del penal de Punta Peuco, inició la condena el 25 de enero de 2000 y su término es el 31 de diciembre de 2999. A Corbalán se le imputaron 12 delitos de homicidio calificado, 1 homicidio simple y asociación ilícita, entre otros delitos.

El que el nombre de Álvaro Corbalán apareciera en el listado de los reos que pretenden acceder al beneficio de la libertad condicional, de inmediato generó rechazo, entre varios sectores y, particularmente, de los familiares de detenidos desaparecidos, quienes saben y por años lo denunciaron por torturar y asesinar a ex opositores de Augusto Pinochet. Sin embargo, existe una arista en la que, hasta ahora, nadie ha reparado y “Cápsula informativa”, le entrega detalles exclusivos.

Resulta que el documento referido al proceso de libertad condicional para el segundo semestre de 2019, lleva una firma, la del mayor, alcaide (s), Cristian Albornoz Larenas. Frente a ese hecho concreto, uno se pregunta, ¿por qué firmó el listado el alcaide subrogante y por qué no lo hizo el alcaide titular de Punta Peuco, el mayor, Víctor Insulza Pirce?

¿Quién se hace cargo y se responsabiliza por el que un documento serio en el que se sugiere la nómina de internos de Punta Peuco para que se acojan a  libertad condicional, la firme, simplemente, un subalterno y no quien, en teoría y en la práctica, está y debe estar al tanto y resolviendo todo dentro de esa cárcel?

Los nexos de Corbalán dentro de Gendarmería

Llamativo o curioso, usted utilice el término que le resulte el más adecuado, aunque impresentable, sería la palabra correcta, es que un reo de la peligrosidad de Álvaro Corbalán, en 2011 (estando en Punta Peuco), abogara por Christian Alveal –en ese entonces, presidente de la Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios (ANOP), actual director nacional de Gendarmería para que, en ese entonces fuera instalado en un cargo relevante al interior de esa institución. ¡Y Corbalán consiguió su objetivo con Christian Alveal!

“Cápsula Informativa” accedió en forma exclusiva al Memorandum Nº 001 –mayo 2011, en el que, expresamente, Corbalán le enviaba un mensaje al Presidente, Sebastián Piñera, donde partí diciendo: lo siguiente: “Referido a: Apoyo, respaldo y defensa al Gobierno de S.E., el Presidente de la República, don Sebastián Piñera…Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios (ANOP): El comandante, Christian Alveal Gutiérrez, es el presidente de la Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios. Es ingeniero comercial y se sugiere mantenerlo como asesor en un nivel importante de manera permanente”.

También, incluyó en su carta al Presidente, Piñera, el apoyo a otro de sus amigos. “Incorporación en la ANI. El Teniente Coronel, Eduardo Muñoz Bravo (actualmente, Inspector Operativo Nacional) es el mejor elemento que tiene Gendarmería de Chile. De gran preparación profesional (Magíster en Gerencia Pública), egresado de ANEPE y probada lealtad”. Agrega que “se propone se desempeñe junto al Director Nacional y la ANI lo reclute y se beneficie de sus conocimientos institucionales para saber, exactamente, lo que ocurre en ese servicio”.

Y, fíjese usted, en el comentario final que Corbalán, escribe en ese Memorándum de 2011: “Al finalizar este Memorándum del que hago entrega en ejemplar único, quiero reiterar que jamás seré cómplice de algo que pudiere perjudicar o comprometer al actual gobierno. El único propósito que me anima es el éxito de la vigente administración”, añadiendo que “aprovecho, la ocasión para hacer saber a S.E. que quien suscribe, maneja y tiene acceso a algunas organizaciones legales, de diferentes ámbitos del quehacer nacional, que también pondré a su disposición en el debido momento y al servicio de los objetivos del gobierno, cuando requiera de apoyos en los que no quiere aparecer tomando la iniciativa”.

¡El correo de Álvaro Corbalán desde Punta Peuco!

11 de agosto de 2010, Álvaro Corbalán le envió un e mail al entonces comandante, Eduardo Muñoz Bravo, quien se desempeñaba, ese año, como Jefe de Unidad de Punta Peuco, en el que le dijo, lo siguiente: “Un saludo a mi amigo “Comandante” que no me avisó cuando ascendió. Si no lo haces cuando asciendas a coronel, te vamos a sancionar con el pago de una comida, al menos. El Sr. Alcaide de Punta Peuco, me notificó hoy, verbalmente, a través del Teniente, (Walter) Paredes –actualmente de baja en la institución-, que me denegaba la autorización para llamar por teléfono y que hiciera la solicitud directamente al coronel, Alfredo Bornard –Jefe del Departamento de Seguridad de Gendarmería, en ese entonces, hoy, actualmente, en retiro-”.

Le cuenta que “procedí a hacerla inmediatamente y es lo que le adjunto a continuación, pero te agradeceré con tu jefe y con directa participación tuya manejes esta situación con el coronel, (Alfredo) Bornard. Se hace imprescindible arreglarle la búsqueda a tu sucesor. Converse también con el general Frez, que va mañana, después de una muy positiva entrevista en La Moneda y que repetirá, nada menos, que con el Presidente de la República. Dile a tu jefe que el general Frez es muy derecho, buen amigo y muy buena sombra”.

A esto se suma que el 3 de agosto de 2010, Álvaro Corbalán le escribió, un e mail, a Eduardo Muñoz Bravo (documento también en poder de “Cápsula Informativa”) en el que le planteó: “Apreciado amigo. ¡Maricón! No me contaste que estabas ascendido a comandante. Ese abrazo te lo daré pronto me lleven al Hospital Militar. ¡Felicitaciones, amigo mío!, es un ascenso que bien merecido tienes”.

Cabe mencionar que al interior de Gendarmería, se sabe que en función de la antigüedad y considerando que el coronel, Eduardo Muñoz Bravo tenía más años en la institución, por lo que era más antiguo que Christian Alveal, le correspondía asumir como Sudirector Operativo Nacional en 2018, pero habría llegado a un acuerdo con Christian Alveal y accedió irse a retiro temporal voluntario para que quedara dentro de las primeras antigüedades, Christian Alveal, en la administración de Claudia Bendek.

Así, Alveal llegó a ser Subdirector Operativo Nacional y, el acto siguiente, fue reincorporar a Eduardo Muñoz Bravo, en el grado de coronel, pero con dotación en la Subdirección Operativa, mediante la Providencia Nº 4516, del 20 de agosto de 2018. Con el paso del tiempo, Christian Alveal se convirtió en director nacional de la entidad y Eduardo Muñoz Bravo pasó a ser Inspector Operativo Nacional, teniendo el tercer cargo más importante al interior de la línea de mando de Gendarmería.

Manuel Catalán, dirigente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios Provincial Santiago, afirma que “el Código Civil en el Artículo Nº 8 cita textualmente que nadie podrá alegar ignorancia de la ley, después que ésta haya entrado en vigencia. Todo esto, en el marco de la modificación del Decreto Ley Nº 321 de 1925 que establece la libertad condicional para los penados, siendo modificado este decreto por la Ley Nº 21.124 con fecha de vigencia 18 de enero de 2019”.

Fuentes activas al interior de Gendarmería relataron a “Cápsula Informativa” que una de las prácticas de Christian Alveal –y que no corresponde- es visitar a Álvaro Corbalán, e incluso, hasta cuadrarse frente a él, algo así, como declarándole honores y pleitesía. Y, se sabe, que Corbalán es trasladado cada cierto tiempo a la Escuela Militar, en donde, le celebran el cumpleaños, con la presencia de su familia. ¿Qué otro reo tiene esa posibilidad?

Hay que señalar que, en las últimas horas de esta semana, el subdirector operativo de Gendarmería, Pablo Toro, suspendió de sus funciones al alcaide (s) de Punta Peuco, Cristian Albornoz, y al jefe del control penitenciario, Coronel, Sergio Alarcón –militante de Renovación Nacional (RN)-, a raíz de la polémica nómina de reclusos que quieren optar a libertad condicional, entre ellos, Álvaro Corbalán Castilla, condenado por crímenes de lesa humanidad.

¡Más nombres de responsables a la palestra!

Manuel Catalánpresidente de la Asociación Provincial de Funcionarios Penitenciarios (ANFUP Santiago), en conversación con “Cápsula Informativa” señala que “Christian Alveal, estuvo primero como director subrogante de Gendarmería, a contar del 20 de diciembre de 2018 y asumió, formalmente, a través del Decreto Supremo Nº 34, como Director titular el 10 de enero de 2019. Él, entonces, tuvo tiempo suficiente para instruir a su personal y haber entregado diferentes directrices con respecto a los internos de Punta Peuco y otros internos comunes. Alveal, incurrió en la inobservancia de no haber entregado instrucciones en relación al beneficio de la libertad condicional y a la postulación, propiamente, tal”.

Catalán indica que “el director nacional de Gendarmería lo que debió hacer es unificar criterios sobre la libertad condicional y su aplicación. Tenía que haber nombrado a un funcionario (abogado) de la Unidad de Fiscalía y a un funcionario de la Subdirección Técnica para que dichos servidores públicos participaran en las reuniones del Consejo Técnico de la Unidad de Punta Peuco –con derecho a voz y no a voto-, lo que no ocurrió”. Añade que “con esta situación queda demostrada su falta de conocimiento en las materias de reinserción social para los reclusos de Punta Peuco, porque no tiene claro los aspectos operativos”.

A juicio del dirigente, “lo llamativo en este caso y de acuerdo a los medios de comunicación, es que coincidan los nombres de autoridades de Gendarmería justo con la petición de apoyo que Corbalán hiciera al Presidente, Piñera, en su período anterior, en el sentido de que estuvieran en cargos de importancia dentro de la institución”.

Advierte que “en lo que ha ocurrido, hay responsabilidades de distintas autoridades. El director nacional de Gendarmería es el primer responsable por no instruir a su personal bajo su mando y entregar las directrices para la postulación de estas personas que están privadas de libertad por delitos de lesa humanidad, a las jefaturas de la Unidad de Punta Peuco y a las jefaturas del Consejo Técnico. Otro responsable es el Subdirector Operativo Nacional, coronel Pablo Toro, porque la Subdirección Operativa tiene relación directa con la implementación de políticas institucionales para velar por la seguridad de los establecimientos penitenciarios, si estas personas acceden al beneficio de la libertad condicional, obviamente, que estamos exponiendo la seguridad”.

Manuel Catalán señala que también hay responsabilidad por parte del Subdirector Técnico Nacional de Gendarmería, Alejandro Arévalo (DC). “Él tiene que ver con los privados de libertad, con los informes técnicos, en el sentido de quién merece o no postular a un beneficio, quién cumple o no con los requisitos. Por lo tanto, tienen que emanar directrices desde esa Subdirección también”.

Añade que le cabe responsabilidad al Departamento de Seguridad y “el Jefe del Departamento de Seguridad, es el coronel, Juan Navarrete Gamboa (involucrado en el caso de las llamadas Celdas VIP)”.

El presidente de la Asociación Provincial ANFUP Santiago, sostiene que en esta suerte de baraja de naipes, otro responsable de lo que ha ocurrido con la lista de reos de Punta Peuco para optar a libertad condicional, como es el caso del ex CNI, Álvaro Corbalán, “es el alcaide titular de esta cárcel. ¿Por qué se permitió que el alcaide subrogante firmara el documento? Llama la atención esta situación”.

-¿Por qué, usted cree que se llegó a este tipo de instancia en que, al final, la nómina de postulantes la firma el alcaide (s) y no el titular?

Porque el alcaide titular es cercano al director nacional de Gendarmería y, entonces, Christian Alveal no iba a dejar que uno de sus amigos se meta en problemas, entonces, la estrategia que siempre utiliza es responsabilizar a los demás. Lo grave es que existen dos procesos anuales de libertad condicional y resulta inexplicable que no firme el documento el alcaide titular, que lo firmara el subrogante, quien recientemente fue suspendido lo mismo que el de Control Penitenciario, debido a la falta de instrucciones claras, respecto de la aplicación de la nueva ley. La gente tiene que saber que el alcaide titular, mayor, Víctor Insunza Pirce, hace más de un año que no se encuentra físicamente en la unidad penal, pero sí aparece en las pautas de servicio como alcaide titular. Esto, constituye una situación grave.

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