Santiago 1
NACIONAL

Lea fallo de la Corte de Apelaciones que envió a la cárcel a Hernán Calderón Jr.

Por: Equipo “Cápsula Informativa”

Hernán Calderón Jr., hijo de la ex modelo de los 80, Raquel Argandoña y el abogado, Hernán Calderón, a contar de la noche del jueves, comenzó a cumplir prisión preventiva en la cárcel Santiago 1.

Como un delincuente más en Chile, sin gozar de privilegios de ningún tipo. A lo más, al interior de un centro hospitalario en Santiago 1, pero que es una cárcel, no es un hotel de lujo, es es calidad de reo.

Al hijo de Raquel Argandoña, panelista del matinal “Bienvenidos”, se le imputan los siguientes delitos:

  • Parricidio Frustrado
  • Daños y Lesiones
  • Porte y Tenencia Ilegal de Armas y Municiones

¡Nada de enfermedades mentales graves!

El fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago, con fecha 27 de agosto 2020 (causa Ruc: 2000818983-9 Rit : O-7571-2020), fue categórico al dejar en claro que Hernán Calderón Jr., no padece ninguna patología mental que obligue a que la prisión preventiva la cumpla en un recinto psiquiátrico privado.

Este hombre de 23 años, por ejemplo, tiene su propio historial que antecede a su estadía en la cárcel: era parte de carreras clandestinas en la Región Metropolitana, hasta subiendo fotos en redes sociales, jactándose de esa práctica.

Eso, mientras su madre, Raquel Argandoña, insistía en que su hijo no era parte de carreras clandestinas y que el dinero que este joven acumulaba, era fruto de su trabajo, de su esfuerzo. ¿Hacía rifas?, ¿completadas? Un burla evidente!

El escenario de Calderón Jr.

Hernán Calderón Jr., arriesga 10 años de cárcel, según lo que establece la legislación porel delito de parricidio frustrado: apuñaló a su padre.

Ese delito, la madre farandulera del estudiante de derecho, no lo reconoce y, a su juicio, “Hernancito” como lo llama (23 años), sólo amenazó al padre.

¿Acuchillar al padre es una amenaza? ¿en qué planeta eso se entiende?

En el mundo de la farándula, sin escrúpulos, escalando peldaños, sin estudios, sin formación, sin carrera de por medio. Sólo haciéndose conocidos en la televisión y en la prensa no por talento, sino por las historias de sábanas, de escándalos (Raquel Argandoña y Eliseo Salazar en un conflicto con balas incluidas y una y otra pareja que se dinfundía en la TV).

Y sumamos a que los hijos de Argandoña y Calderón, desde niños fueron expuestos en programas de televisión. Con suerte, sabían los niños hilar una frase, de pequeños, sonriendo, ante una madre que se alumbraba con las luces.

Los hijos en plena televisión que no sabían aún caminar y, claramente, Calderón Jr. camina por un lado bien obscuro.

¡Un show barato y ordinario!

Más allá de los recursos económicos de los que se disponga, lo cierto es que la clase, no tiene nada que ver con la plata. Ya sabemos de tantos adinerados que son unos rotos sin educación y de gente muy humilde que le pega tres patadas a los que se creen “gente”.

Se puede tener mucho dinero, acceder a muchos lujos, pero en esencia, todos saben que cuando alguien nace de una familia con cuna, con dinero, eso se nota y, de seguro, son personas sencillas que sus condiciones nunca se anteponen.

Sin embargo, están los otros. Esos, que en el camino, fueron ganando cada vez más dinero, pero no venían de cuna de oro y, claramente, el contar con dinero les hace sentirse más. ¿Más en qué?, ¿en estudios?, ¿en ser profesional y talentoso? No, y el caso de Raquel Argandoña es ése.

Una mujer de clase media, que no se dedicó, a pesar del dinero que fue acumulando con los años, en estudiar, en perfeccionarse, en aprender, en relacionarse.

Y cuando se gana dinero, de un día para otro, y la televisión te convierte en una figura (aunque no pienses y sólo sonrías, como si los que te observan no se dieran cuenta de la torpeza y mediocridad), lo que se obtiene son esos personajes burdos que cualquiera dice: ¡qué bueno, verlos en la tele, pero qué verguenza si es un familiar!

Y de esos “rostrillos“, en la televisión chilena, sobran y con suerte, saben decir una línea sin equivocarse y entender lo que responden.

De ejemplo, haga el ejercicio de ver los matinales (salvo Julio César Rodríguez, un aporte, periodista informado y con opinión -como debera ser siempre-, el resto de los periodistas, funcionan en base a lo que les dicen por la “muela” (desde la dirección) y, por eso, usted, se da cuenta que les cuesta armar una frase, porque están escuchando lo que tienen que decir en vivo.

No saben ni entienden mucho de lo que tienen que hablar, que se fijó en la pauta y ahí van, al aire, sin informarse de lo que hablan. Y la evidencia es la seguidilla de errores a la hora de hacer las entrevistas, sin saber nada de nada y los entrevistados, muchas veces, los dejan en evidencia.

Volvamos a la historia de Calderón Jr.

Lo cada uno piense, de si les gusta este show de los Argandoña Calderón o Calderón Argandoña (como usted quiera), o del apoyo que algunos brinden a esta familia, lo concreto es que hay un fallo decisivo de la Corte de Apelaciones de Santiago.

Y ése es el punto: Falló la Corte de Apelaciones y el tribunal fue enfático, sin dejar matices:

Calderón Jr. está en condiciones de cumplir la prisión preventiva en una cárcel pública y no tiene por qué permanecer en una clínica psiquiátrica.

¡Silencio cuando no conviene!

Y ante ese fallo, ya no se vio, por ejemplo, a Raquel Argandoña acusando a Gendarmería de malos tratos, hasta de tortura.

Tampoco, el abogado defensor bajó el vidrio de su auto, en la jornada de jueves. Se fueron, ambos, por separado, desde la clínica psiquiátrica, sin hablar, esta vez, con la prensa instalada en las afueras del recinto.

¿Por qué no hablaron?

Hace unos días, tanto Argandoña como el abogado defensor, se dieron tiempo para hablar con la prensa y hacer el show que quisieron.

Ella, con grandes aros, bien maquillada, mientras el abogado, enfrascado en una pelea con el personal de Gendarmería al interior de la clínica psiquiátrica de La Reina, donde permanecía internado, Calderón Jr. Todo al más puro estilo de un Reality.

En la jornada de este jueves, sin embargo, y tras el dictámen de la Corte de Apelaciones de Santiago, ni Raquel Argandoña ni el abogado defensor de Calderón Jr., hablaron con la prensa, ni una palabra.

Eso, no significa que, en todo caso, en las próximas horas, aparezca la funcionaria de tv dando “entrevistas exclusivas” a Canal 13 o a otro medio que le sirva de buzón para decir lo que quiera.

Todo forma parte, no olvidemos, de un show. Un show básico y de mal gusto.

La Corte Implacable: a la cárcel

Lo que sí importa es que la Corte de Apelaciones de Santiago, fue categórica este jueves en el fallo que estableció.

¿Qué dijo?

“Los altos niveles de impulsividad del imputado, sin indicadores de psicopatía, lo que, incluso, se desprende de la propia documentación aportada por la defensa y que se manifiesta en la concretización de los hechos delictivos, son antecedentes que conducen a estos sentenciadores a decidir que la libertad del imputado representa un peligro para la seguridad de la sociedad y de la víctima…”.

Se establece en la resolución de los Ministros, Paola Plaza Gonzalez, Guillermo E. De La Barra Dunner y el Fiscal Judicial, Javiera Veronica Gonzalez Sepúlveda, lo siguiente:

“Esta Corte tiene en consideración lo informado por los médicos especialistas, en el sentido que si bien presenta rasgos de personalidad alterados, no son constitutivos de una patología mental que amerite, justifique o propicie la internación en un centro psiquiátrico de aquellos establecidos por la ley al efecto, habiendo incluso la defensa descartado la aplicación de lo previsto en el artículo 458 del Código Procesal Penal”.