
Martín Vila y el complejo escenario para los independientes en la Convención: Un camino de obstáculos
Por: Daisy Castillo Triviños
25 de octubre. Ése es el día en que se realizará el Plebiscito para definir si en el país habrá una nueva Constitución o si seguirá la misma, con los pocos cambios que, en algún minuto se introdujeron.
Y cada vez estamos más cerca de ese día histórico, un domingo en el que se espera que los chilenos, en democracia, se pronuncien, ya sea, por la opción “apruebo” o “rechazo”, cada uno es libre para elegir la alternativa con la que se sienta más representado o, al menos, más cercana a sus intereses.
El panorama
Sin embargo, el ambiente no es nada fácil en términos de desigualdad de condiciones para los independientes que quieran participar en la Convención Constituyente y las facilidades, una vez más, están dadas para los partidos políticos.
Para los mismos que, por años, se han beneficiado de este sistema y los mismos a los que la ciudadanía observa con desconfiada, cansados de abusos, de frases de buena crianza de su parte, pero que no tienen entre sus preocupaciones e intereses reales a la ciudadanía.
En entrevista con “Cápsula Informativa”, el abogado, Martín Vila, analiza, precisamente, a días del Plebiscito, el panorama que se viene para los independientes, para quienes no militan en ningún partido y quieren sumarse y ser parte del nuevo proceso que podría llevarse adelante en Chile, con miras a construir una nueva Constitución.
Martín Vila, parte la conversación haciendo alusión al ex presidente de la UDI, Pablo Longueira y, en ese sentido, señala: “En su imposibilidad de callar, dijo claramente, qué lindo sería que entre gente razonable, mencionando a los partidos políticos tradicionales, nos pudiéramos poner de acuerdo y redactar una bonita Constitución, en paréntesis, que fuera igual a la anterior. Eso, es lo que se está dando”.

¿Por qué?
-Ya eran altos los quóum para los independientes. La posibilidad de formar partidos políticos de independientes para la Asamblea Constituyente no funcionó, porque no se consideró un partido político que tenga fecha de término como partido.
Nadie quiere ingresar a un partido para poder ir a la Constituyente y, después, quedar amarrado a ese partido, entonces, ya era un problema y desde el SERVEL, el hecho que tuviera fecha de término, hizo que la mayoría de los partidos que se inscribieron o intentaron inscribirse por esa vía, no tuvieran los resultados y no pudieran juntar las firmas.
Tenemos también que los quórum que se solicitan para los independientes son muy altos.
-Así es, considerando que no tienen ninguna maquinaria más que la gente que los promueve. Juntar una gran cantidad de firmas es, prácticamente, imposible en un período normal y, ahora, juntarlas en un período de pandemia, demuestra que no hay ninguna voluntad de que participen, porque tienen que llevar al 0,25% del padrón electoral a una notaría.
¿Está pensado toda la propuesta, precisamente, para dificultar la posibilidad de que ingresen los independientes?, ¿nada de esto, entonces, es al azar?
– Exactamente, es intencional, ex profeso. Los únicos independientes, en comillas, que van a poder ir, son los que juran lealtad al partido político que se digne llevarlos como candidato, para decir que lleva independientes, pero dejaron de ser independientes en el momento en que el partido los lleva.
Yo veo que se ha complejizando mucho el panorama para que esta Convención Constituyente para que sea, realmente, democrática en el sentido de que todos participen.
Hay que señalar que un sector que no es menor, en todo caso, no quiere que haya cambios en el país, que ojalá nada cambie, que no existan modificaciones sustanciales y reales.
-Pregunto, ¿en qué se van a poner de acuerdo aquéllos que, hoy día, conforman los partidos políticos que están en la crisis, que son la causa de la crisis?. Se van a poner de acuerdo en mantener los sistemas que existen.
Pienso que cambio de Constitución sólo va a ver respecto de la fecha, porque todo los que le convenga a los partidos, va a seguir estando. Es difícil pensar que un partido, aunque se diga de izquierda, por ejemplo, que ha estado funcionando y se ha beneficiado con el actual sistema electoral, por las actuales regulaciones, por la distribución de cuotas de poder, no obstante no estando en el Gobierno, va a querer renunciar a eso.
¿Cuál es la alternativa que debiera darse frente a un escenario difícil para los independientes, para los que no son parte de las cúpulas de poder, los que no los lleva un conocido o un amigo a postularse como integrante de la Convención Constituyente?
-Creo que una de las alternativas sería que se aceptara la inscripción de candidatos por algún mecanismo distinto a la comparecencia en la notaría como, por ejemplo, la firma electrónica.
Hay varios mecanismos, la gente tiene la firma simple, tiene la clave del Registro Civil y, con eso, por último, con una verificación de identidad, se podría manifestar el apoyo a un candidato independiente, en particular.
Otras alternativas
Otra opción es, derechamente, bajar los quórum a una cantidad de personas que sea razonable para demostrar que no es un “loco” que va solo. Bajarlo, por ejemplo, a 50 personas, porque alguien que logra llevar a 50 personas a una notaría, demuestra que algo de apoyo tiene.
Nadie que esté “loco” va a llevar a una notaría a 50 personas a firmar y es, en el fondo, una acreditación de que es alguien que está, socialmente, validado.
Las opciones existen, pero el problema de fondo es que se ha dificultado el proceso, precisamente para que muchos independientes se resten, poniendo piedras en el camino, una y otra vez.

