Ted Bundy: Durmiendo con el asesino
Reparto : Zac Efron, Lilly Collins, Haley Joel Osment, Jim Parsons, John Malkovich y Angela Sarafyan.
Director : Joe Berlinger
Resumen : Excelente caracterización de Zac Efron, musicalización acorde al contenido. Cinta inquietante en algunos momentos. No obstante, el desarrollo de la trama queda al debe en algunos pasajes.
La película relata la historia de uno los asesinos seriales más célebres de Estados Unidos, quien como resultado de los 30 crímenes que admitió, en siete estados entre los años 1974 y 1978, fue ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989.
Un filme que muestra el perfil de un sujeto, característico de los psicópatas, que suele ser encantador, incluso, al punto de que el resto de quienes forman parte de su más estrecho círculo familiar y de amistad, desconocen cuál es su verdadera personalidad. Sus conductas y lo sádico que puede llegar a ser, motivado por pensamientos que trascienden los límites y que arrastra desde la infancia, siendo un hombre tremendamente dañado.
Zac Efron, destaca en este papel, hasta ahora el más importante de su carrera, atendido el hecho que lo desplaza de su típico rol de niño bonito de Disney y lo convierte en el hipnotizador asesino serial que, en la vida real utilizó dicho encanto para perpetrar esos homicidios, respecto de los cuales hasta hoy se desconoce la cantidad exacta de víctimas.
Parte de la película se desarrolla en torno a las memorias de su novia Elizabeth Kloepfer, interpretada por Lily Collins, y cómo ella mantuvo una férrea confianza en él, rechazando y pretendiendo no ver lo que estaba frente a sus ojos, pese a las advertencias de algunos que se atrevieron a hablar de su enamorado y advertirle el riesgo que estaba corriendo. Sin embargo, la joven, ya superada por las pruebas de que Bundy era secuestrador, violador y asesino, la llevaron a tener que darse cuenta y asumir quien era, realmente, el hombre que estaba a su lado, el que, jamás a ella, la lastimó, todo lo contrario, la cuidaba y protegía, al igual que a la hija de la mujer y a la que quería como si fuera también suya. Sin perjuicio de ello, el punto de vista a través del cual se construye este relato, se traslada antes de la mitad de la cinta, a otros personajes secundarios, que no por ello extravia el argumento principal.
Pero, para quienes conocen la historia de este asesino serial, la cinta no entrega detalles nuevos, nada que a uno le haga pensar que se indagó en algo más allá de lo que ya se sabe, a través de los artículos de los medios de comunicación que repletaron, como era obvio, las páginas, revelando las características de los crímenes y poniendo el acento en que las víctimas eran mujeres con ciertas características físicas que las hacían, especialmente, atractivas para el asesino.
El relato está más bien centrado, en cómo la pareja de Bundy y los personajes secundarios que aparecen en el relato, viven todo el proceso.
Esta película exhibe un progreso, a ratos muy rápido, que va restándole dramatismo a la historia y, bien se pudo rescatar aspectos que desde el punto de vista de la psicología no se abordan, se dejan, simplemente, de lado, como, por ejemplo, las motivaciones que llevaron a este individuo a perpetrar esa serie de homicidios. Es interesante el rol que el mismo Bundy desarrolla defendiéndose a sí mismo en el juicio real que se llevó a cabo en su contra, considerando que fue estudiante de derecho en la Universidad de Washington y cuyos rasgos se delimitan en este relato.
El final es potente y logra captar la atención del público intercalando fotogramas de lo acontecido en la vida real y ejecutando un paralelismo con la cinta, lo que en ese punto es muy interesante.
Para concluir, la musicalización es muy buena y recuerda en partes a otras películas, como La Naranja Mecánica, al igual que la fotografía. Un filme recomendable, pero con la sugerencia de que usted guarde sus expectativas.
