Condones
OPINIÓN

Test rápido de VIH y su letra chica

Por: Rodrigo Chandía, presidente Fundación Chile Diverso.

“Las personas que viven en Chile no saben a lo que se enfrentan al momento de realizarse el test rápido en plazas, calles o distintos lugares de la ciudad, pues los resultados a los que se entregan pueden cambiar la visión de mundo que tienen de manera abrupta. Entonces, es bueno señalar sobre la “letra chica”, ya que más allá del resultado, están los diferentes agravantes que conlleva vivir con VIH.

No les dicen que si es reactivo ( positivo), va requerir el examen de Elisa en un hospital, donde realizarán una toma de sangre para entregar la confirmación legal  que demora alrededor de 15 días.

Tampoco se habla del ingreso de la información al IPS (Instituto Nacional de Salud Pública) ante la dualidad de respuestas inciertas para, simplemente, derivar y tener pesquisa de un posible problema. No les dicen ni tienen conocimiento de la reacción que la persona tendrá ante una respuesta positiva, ni cómo se lo debe plantear a su pareja, a su familia, ni qué tendrán que tomar remedios por un tiempo indeterminado.

Podemos cuestionar que no se les comunica a los usuarios del test rápido que les cambiará la vida completando al momento de ser 0+, pues, no tienen conocimiento de esta información y lo que “es” vivir con VIH, no se disponen a confrontarse a la presión social que es hacerse el test rápido.

También podemos poner en tela de juicio el el hecho de que a las personas que vivieron conductas de riesgo o sospechan que tiene VIH, no se acercarán al sitio donde se está realizando el test rápido, por la presión social a la que se enfrentan al momento de dirigirse al lugar de la muestra.

El test rápido es prevención secundaria que engañan con su publicidad de la simpleza del resultado. Pasados 15 minutos de la toma de sangre, si eres reactivo es el comienzo del calvario.

En el sistema público para lograr comenzar el tratamiento médico, éste se tiene que complementar con apoyo psicológico y educación social para que las personas que se enfrentan al VIH, tengan la convicción en partir con un proceso médico que les cambiará la vida”.