
Trabajadores de la Salud y vacunación: acusan al Minsal de desorganización y mantenerlos en la incertidumbre
Por: Equipo “Cápsula Informativa”
El plan de vacunación contra el Covid-19, implementado por el Gobierno, desde que partió está en la mira de los profesionales de la salud, quienes observan con incertidumbre la forma en que se está llevando a cabo este proceso y que, a la luz de los antecedentes que damos cuenta, de ordenado y transparente tiene bien poco.
Los trabajadores de la salud llaman a las autoridades, a replantearse el plan de vacunación y cumplir con la planificación de priorización fijada para los funcionarios del sector y, al mismo tiempo, exigen prontitud en la protección de quienes están más expuestos diariamente al estar en contacto con pacientes contagiados.
El show comunicacional de las vacunas

Hay que recordar que el proceso de vacunación en el país, con bombos y platillos, casi en cadena nacional y muy rimbombante, partió el 24 de diciembre. Esto, con el primer cargamento con 10.000 dosis de las vacunas del laboratorio Pfizer y BioNTech y, al otro día, se envió a regiones, como el Biobío, La Araucanía y Magallanes.
Los otros cargamentos que aterrizaron, se siguieron mandando a regiones, con el mismo show mediático comunicacionalmente hablando por parte de las autoridades de salud.
Y, sin que se diera la más mínima explicación, la vacuna del laboratorio Pfizer no seguirá llegando a Chile, sino que ahora, lo hará la vacuna China Sinovac Biotech (CoronaVac), luego que el ISP, aprobara con 10 votos a favor, dos en contra y una abstención, su utilización de emergencia sólo para aquellas personas que tengan entre 18 y 59 años.
El que hubiera votos en contra y una abstención, deja en evidencia que esta nueva vacuna, genera cierta resistencia, porque sus efectos no están del todo comprobados.
Un aspecto que hay que mencionar es el rol que lee cabe a la Cenabast (Central Nacional de Abastecimient0), que realizará las acciones de importación de las dosis para la próxima semana.
Valentín Díaz, director de Cenabast, en la página web de la entidad, señaló, recientemente, que “para el primer envío durante esta segunda quincena de enero, debieran llegar 1.919.800 vacunas provenientes de China, lo que sucesivamente debiera repetirse hasta completar 10 millones de dosis en marzo”.
Tres etapas de la planificación del Gobierno

El Gobierno estableció 3 etapas para el proceso de inoculación. Y en plena ejecución de la primera etapa, no se está dando cumplimiento en un cien por ciento y hasta se ha adelantado a ciertos grupos que, programáticamente, no estaban considerados para la fase 1, la inicial de la dosis de Pfizer, como es el caso de los abuelitos de los Establecimientos de Larga Estadía de adultos mayores (ELEAM).
El 18 de enero, el Ministerio de Salud comenzó en la región de Coquimbo el proceso de vacunación contra el Covid-19 en los adultos mayores del país. Lo que llama la atención es que ni siquiera se ha completado la inoculación a un grueso número de funcionarios de la salud y, de pronto, pasaron a los adultos mayores.
¿Qué se define en la Etapa 1?

En la primera etapa, 1 A se definió lo siguiente:
Todo el personal de salud clínico/administrativo en atención intrahospitalaria/extra-hospitalaria y servicios de urgencias abiertos/cerrados, que incluye: servicios médicos, dentales, servicios de apoyo clínico (laboratorios clínicos (incluye los que realizan detección de SARS-CoV-2), servicios de radiología, farmacia, servicios de anatomía patológica), alimentación, transporte, seguridad, aseo.
Estudiantes de carreras del área de la salud en práctica clínica (atención directa a pacientes).
En la primera etapa, 1 B se definió:
Residentes y funcionarios de instituciones de atención cerrada: Establecimientos de Larga Estadía de adultos mayores (ELEAM), Servicio Nacional de Menores (SENAME) o en centros en convenio con esa institución, centros de atención de salud mental.
Funcionarios de Residencias sanitarias, Teletón.
Adultos mayores de 80 años.
En la primera etapa, 1 C se definió:
Personal que desarrolla funciones críticas en la Administración del Estado: de los 23 ministerios, del Poder Judicial, del Poder Legislativo, de Gobiernos Regionales.
Personal que desarrolla funciones consideradas esenciales para la atención directa a la ciudadanía: FONASA, ISAPRES, IPS, AFP, Registro Civil, ChileAtiende, Compín, BancoEstado, Cajas de compensación, SAG, Aeropuertos, Terminales de buses, fiscalizadores de SEREMI de Salud.
Personal que desarrolla funciones esenciales para la atención directa a público en farmacias comunitarias (comunales y privadas).
Personal de laboratorios (universitarios/privados) que realizan detección de SARS-CoV-2 (manipulación muestras aspirado nasofaríngeo).
Personal de Fuerzas de Orden y Seguridad, Fuerzas Armadas desplegadas en el plan de acción por coronavirus.
La incertidumbre de los trabajadores de la salud
Carolina Miranda, Jefa de la Unidad de Kinesiología y Rehabilitación del Hospital San Luis de Buin Paine, en entrevista con “Cápsula Informativa” señala que “ha existido desorganización, con información escasa respecto del procedimiento de vacunación. Se nos informó con 24 horas de anticipación que vendrían a aplicar la vacuna al primer grupo. En las jefaturas, ese tiempo, no nos permitió poder avisar a todos los funcionarios. Se supone que la prioridad la tienen los funcionarios que trabajan en unidades críticas que en nuestro hospital sería la UCE (Unidad de Cuidados Especiales), el Servicio de Urgencia y el Servicio Médico Quirúrgico. Estos servicios trabajan todos en turno y con 24 horas de anticipación, comprenderás que no se tiene tiempo para informar a todos los funcionarios y no todos los funcionarios tienen la capacidad de llegar de un día para otro, si no están trabajando”.
En el Hospital San Luis de Buin Paine, el total de funcionarios es de 566 y con la primera dosis se vacunaron 25 profesionales.
Para que usted se haga una idea de la baja cantidad de vacunas suministradas en este recinto, un dato importante: entre la Unidad de Cuidados Especiales y el Servicio de Urgencia, el número de funcionarios, aproximado, es de 90. Y, llegaron 25 dosis.
Carolina Miranda, afirma que entre los funcionarios existe la inquietud sobre qué pasará con aquellos que están trabajando, pero que no están considerados dentro del escenario de áreas críticas. “Los funcionarios de alimentación, por ejemplo, de los que están en áreas administrativas, los de laboratorio que, si bien, no están en esas áreas consideradas como críticas, también tienen contacto con pacientes, se mueven en la institución y tiene contacto con los demás colegas. Ellos están en la incertidumbre, porque no hay información sobre si se va a vacunar a todo el personal o no”.
¡Vacunas que llegarían y no pasa nada…!
Roberto Sepúlveda, trabajador social del Hospital Exequiel González Cortés, en conversación con “Cápsula Informativa” afirma que se informó que llegarían las vacunas para las unidades más críticas UCI, UTI, la Unidad del Hospital Médico Quirúrgico, pero no ha pasado nada. “El 31 de diciembre, se dijo que iría gente de la Seremi de Salud para evaluar la llegada de la vacuna al hospital y, hasta la fecha, sólo se ha informado que comenzaron las gestiones para la vacunación contra el Covid-19, que somos un grupo prioritario, pero el inicio del proceso no tiene fecha aún en nuestra institución”.
Agrega que “supuestamente, las vacunas iban a llegar hace dos semanas al hospital, pero se desviaron”.
El profesional comenta que “se solicitó que llenáramos una encuesta donde se responde si uno se quiere vacunar o no y si se tiene alguna contra-indicación a alguna vacuna, eso está en proceso. Esta encuesta, que se asume como una suerte de inscripción para vacunarse, la envían desde la Seremi de Salud y la idea es saber el número de personas que se van a vacunar, porque, supuestamente, se van a enviar las dosis justas”.
Roberto Sepúlveda hace hincapié en que, hasta ahora, “no ha llegado nada formal, ni una planificación, ni una programación desde la Seremi de Salud. No hay nada concreto”.
Añade que “estamos en presencia de un proceso confuso, poco claro que se está dando el principio de la pandemia. Se anuncian planes, se anuncian medidas, la llegada de millones de vacunas, después se baja la cantidad de dosis y, ahora, serán miles y se buscó una vacuna alternativa, sin que se sepa qué pasa con Pfeizer. Es lo mismo que pasa con la falta de transparencia en el número de contagiados, en la trazabilidad y es una seguidilla de acciones no transparentes, a la que se suma el tema de la vacuna”.

¡En estado de alerta los trabajadores!
Sandra Olivares, del Hospital Sótero del Río y presidenta de la Fedeprus R.M., también coincide en que el proceso de vacunación que se está llevando adelante, está siendo poco transparente, por decir, lo menos. “En algunos hospitales ha llegado una cantidad de dosis que ha alcanzado para vacunar sólo a los funcionarios de las unidades críticas, no ha alcanzado la vacuna para los trabajadores de las urgencias que atienden y que son la puerta de entrada de los hospitales para las neonatologías, para las urgencias pediátricas, para las urgencias de maternidad y los pabellones que son también unidades que se utilizan para la reconversión de camas críticas y atención de pacientes Covid-19”.
La dirigente comenta que el pasado martes, la Fedeprus R.M. sostuvo una reunión con el Departamento de Relaciones Laborales del Ministerio de Salud, oportunidad “en la que hicimos ver que falta mayor información, que se requiere más transparencia, que necesitamos una planificación del proceso de vacunación en los diferentes hospitales para que la gente tenga cierta claridad de cuándo podría vacunarse, porque no sólo están los funcionarios clínicos, también el personal administrativo, del aseo, mucha gente que se mueve en el hospital y no sabe qué pasará con las vacunas, si llegarán o no”.
Añade que “tiene que haber una perspectiva en el tiempo para que los funcionarios sepan cuándo llegarán las vacunas a urgencia, cuándo a las unidades coronarias, cuándo a los pabellones. La gente necesita certeza”.
Olivares, con un ejemplo concreto, revela lo que está sucediendo con las esperadas vacunas: en el Hospital Lucio Córdova de Santiago, centro asistencial de especialidades que atiende pacientes con Covid-19 confirmados y realiza un alto porcentaje de diagnóstico por PCR, ningún funcionario ha recibido la vacuna contra este virus.

Sandra Olivares plantea que el Gobierno ha utilizado el tema de la vacuna contra el Covid-19, con fines políticos. “Eso, hace que se cree expectativa y se diga que el 80% de la población va a estar vacunada a junio de 2021 y la verdad es que los números, los tiempos y las dosis no cuadran. Aquí, el Gobierno se comprometió con un anuncio y lo que están haciendo los funcionarios es exigir que ese anuncio se haga realidad”.
LEA AQUÍ LA PLANIFICACIÓN DEL GOBIERNO PARA LA VACUNACIÓN

