
¿Violencia palestina? Ordenan dejar el país a hermanos que amenazaron y atacaron a vecinos en Recoleta
Por: Daisy Castillo Triviños.
¿Qué hacen en Chile dos palestinos jóvenes viviendo en Recoleta?, ¿qué los motivó para viajar al país?, ¿en qué trabajan?, ¿ellos o alguien más financia su estadía en Santiago?, ¿cómo consiguieron el arriendo del departamento?, ¿están en Chile con toda la documentación al día y en forma legal?
Algunas de estas interrogantes surgen al recordar el episodio de violencia protagonizado por dos hermanos palestinos (Jack y Naim Abuawad), residentes de un departamento en Recoleta y que amenazaron al conserje del edificio, lanzaron botellas desde el piso en altura en el que viven hacia la zona de los estacionamientos, rompiendo el vidrio de un vehículo.
Toda esa demostración de rabia, en medio de la pandemia del Coronavirus, luego que los vecinos les reclamaran por no usar mascarilla en los espacios públicos y, hasta, fumar en el ascensor. De hecho, en uno de los ascensores rompieron la cámara de video.
Lo cierto es que el nivel de violencia manifestada por ambos sujetos, llamó la atención por el nivel de agresividad extrema. Al punto, que uno de los hombres, sin ningún tapujo ni pudor, le hizo al conserje la señal de que le iba a cortar el cuello. Así de violento y, además, eso quedó registrado en la grabación de las cámaras del edificio. Un riesgo inminente la presencia de estos migrantes!
Y es que esa agresividad llamó la atención. En ese sentido, por ejemplo, el abogado, Gabriel Zaliasnik, en su cuenta de Twitter, una vez que se divulgó en los medios de prensa, la actitud de los dos hermanos palestinos, escribió lo siguiente: “Esto amerita investigación policial y de inteligencia exhaustiva. No parecen simples inmigrantes dedicados al comercio. Su nivel de odio y violencia es llamativo”.
Tras las agresiones protagonizadas por los hermanos, Jack y Naim Abuawad, ambos fueron detenidos y, justo en ese momento, uno de ellos, afirmó la siguiente consigna: “Alla hu Akbar” (Dios es grande en árabe) y “libre Palestina”, lo dijo en español. Hay que decir que, hasta ahora, escuchar ese tipo de instrucción en Chile, de parte de palestinos, no es común. Todo lo contrario, ya que en el país hay un importante número de palestinos que llevan años y se dedican a trabajar, han dado trabajo a chilenos y son parte de la comunidad.
Entonces, después de escuchar las consignas de estos hermanos Abuawad, habría que preguntarse si, realmente, vinieron a Chile a trabajar, ¿o a algo más? Y, ahí, el establecerlo le corresponde a la Policía de Investigaciones y a los tribunales de justicia.
¡Violencia sin máscaras!
Sivan Gobrin, Vicepresidenta de Comunidad Chilena de Israel, aseguró en una columna de opinión del sitio web de la Comunidad Chilena de Israel (https://cchil.org.il), que “esos son los palestinos violentos con los que tenemos que lidiar en Israel. Esos son los que acuchillan gente en la calle a plena luz del día, que atropellan soldados y civiles y que no se inmutan al tirar globos incendiarios en las fronteras, esos son los que no ayudan a que los procesos de paz avancen, porque quieren la desaparición total de Israel del mapa. Esas agresiones escondidas detrás de una causa secuestrada por el terrorismo es la que aquellos que son ajenos al conflicto palestino-israelí les gusta tanto analizar como los mejores expertos”.
Agrega que “esta semana vimos un tweet de Lorena Mussa, presidenta de la UGEP, dónde después de alabar el combate de Palestina contra el Coronavirus, llama a destruir a “otro virus”, Israel. El congreso chileno mira para el lado este tipo de ataques y tiene un gran apoyo a favor del movimiento BDS (Boicot, desinversiones y sanciones contra Israel). ¿Éste es el tipo de activismo que apoyan? ¿Con qué tipo de palestinos se están relacionando en Chile? ¿Van a seguir escondiendo la cabeza ante la violencia y las agresiones?
¡Ilegales en Chile!
El director del Departamento de Extranjería y Migraciones (DEM), Álvaro Bellolio señaló en la prensa que, en el caso de Jack Abuawad, los antecedentes que proporcionó para ingresar al país no se ajustaban a la realidad. “Por ejemplo, su dirección no correspondía, tampoco tenía un trabajo consistente y, al momento de pedirle actualizar la información, esto no se generó, entonces, lo que se hace es que se rechaza la visa por orden de abandono”.
¿Y el otro hermano? Naim Abuawad está con la visa de turista vencida.
Si bien, no hay una investigación ni se abrió un proceso en contra de ambos residentes palestinos, ambos están de acuerdo en abandonar Chile en los próximos 15 días. Sin embargo, llama la atención tomando como ejemplo este caso puntual, lo sencillo que resulta para los extranjeros venir a Chile e instalarse a vivir, sin que exista un férreo control y se fiscalice quién ingresa al país, que se corroboren los antecedentes y documentos que presente el interesado, que viaje con una suma de dinero que le permita mantenerse en Chile por un tiempo prudente, porque no es lo mismo que venir con cierta cantidad de dinero en calidad de turista y después esa misma persona se queda en el país por meses, o años.
¿Qué tan rigurosos están siendo los procedimientos y controles del Departamento de Extranjería y Migraciones?, ¿están suficientemente resguardadas y protegidas las fronteras de Chile para evitar que se instalen en el país, por ejemplo, células de extremistas, bandas de narcotraficantes, de sicarios internacionales?, ¿qué tan permisivo está siendo Chile, abriendo sus puertas a los extranjeros, sin que haya un control efectivo?
Dificulto que usted o yo, nos podamos ir a vivir, así de simple a cualquier país en Europa y que nos reciban con las puertas abiertas, así como así. Nada de eso, hay que pasar por todo un proceso y muchos de los aspirantes, simplemente, se quedan en el camino.
En Chile, parece que la política de extranjería y migraciones es de puertas abiertas a todos y, ahí parte el problema que, sin duda, seguirá, porque los brazos se abren para todos.
Y surge otra duda, ¿cómo se irán los hermanos, Jack y Naim Abuawad, si las fronteras están cerradas y no hay vuelos?, ¿se irán de verdad o seguiremos siendo testigos de la costumbre de decir que un migrante se tiene que ir del país, pero, en la práctica, no lo hace? ¿Una vez más la inoperancia y la falta de previsión ante estos casos?

