Por: Eduardo Martín Sánchez Montoya, Psicólogo Clínico Msc. Psicología Clínica.

«La cuarentena es la separación y/o restricción del movimiento normal de las personas que potencialmente han estado expuestas a una enfermedad contagiosa, investigando la gravedad de esta exposición, evitando así una mayor propagación y reducción de nuevos contagios (Centers for Disease Control and Prevention, 2017).

Esta definición difiere del aislamiento, que es la separación de las personas que han sido diagnosticadas con una enfermedad contagiosa de las personas que no están enfermas; sin embargo, los dos términos a menudo se usan indistintamente, especialmente en la información vertida a través de comunicaciones gubernamentales o redes sociales (Manuell & Cukor, 2011). La cuarentena suele ser una experiencia desagradable para quienes la padecen.

La separación de los seres queridos, la pérdida de libertad, la incertidumbre sobre el estado de la enfermedad y el aburrimiento pueden, en ocasiones, crear efectos dramáticos: suicidio, enojo sustancial generado, y síntomas ansiosos depresivos de moderación. Los beneficios potenciales de la cuarentena masiva obligatoria deben sopesarse cuidadosamente contra los posibles costos psicológicos (Rubin, 2020).

El uso exitoso de la cuarentena como medida de salud pública requiere que reduzcamos, en la medida de lo posible, los efectos negativos asociados con ella. La última revisión publicada por la revista inglesa The Lancet titulada «El impacto psicológico de la cuarentena y cómo reducirla: revisión rápida de la evidencia», informa respecto del impacto psicológico que conlleva la cuarentena y el aislamiento social, entre los que se determinan: disrupción emocional, depresión, estrés, bajo estado de ánimo, más irritabilidad, insomnio, síntomas de estrés postraumático, enfado, y agotamiento emocional.

Los estados depresivos y la irritabilidad destacan la mayor prevalencia entre los síntomas ((Brooks, Webster, Smith, Woodland, Wessely, Greenberg, & Rubin, 2020). ¿Qué podemos hacer para mitigar las consecuencias de la cuarentena? 1. Indaga y comprende bien la enfermedad en cuestión y los motivos de la cuarentena; esto disminuirá pensamientos catastróficos y miedos respecto a ser infectado o infectar al resto. 2. Mantén a tus familiares y redes de apoyo informados, esto se puede lograr: diciéndole lo que está sucediendo y por qué, explicando cuánto tiempo continuará y qué podrían hacer para mitigar ciertos comportamientos disruptivos o estresantes. 3. Trata de mantener los insumos adecuados; intenta que estos sean proporcionales a tus necesidades individuales o familiares. Recuerda que tus insumos y los de tu familia, lograrán un mejor autocuidado y el respeto de las medidas preventivas ante esta crisis sanitaria. 4. Intenta reducir el aburrimiento mejorando la comunicación interpersonal o familiar; el aburrimiento y el aislamiento causarán angustia. La activación de su red social, aunque de forma remota, es una prioridad clave. 5. Mantén a raya la compulsión, cámbiala por el altruismo. Sentir que otros se podrían beneficiar del estado anímico de uno, puede hacer que las situaciones estresantes sean más fáciles de soportar y puede que la cuarentena en familia sea más llevadera. 6. Investiga y piensa cómo puedes modificar tu rutina. Puedes volver a experimentar algunas actividades que has dejado de lado: cocina, lee, escribe, planta y refuerza tu jardín, enchúfate con alguna serie o algún programa interesante, busca un tutorial para hacer en casa con los materiales que tengas; la creatividad puede ser tu mejor aliada. 7. Trata ante una crisis incontrolable, buscar ayuda profesional. Actualmente, existen diversos canales y métodos para contactar a profesionales calificados y realizar las consultas correspondientes. Recuerda que hay situaciones que no podemos manejar con nuestros propios recursos personales».

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here