Hospital San José

Por: Equipo «Cápsula Informativa»

A las denuncias que los trabajadores del Hospital San José han formulado sobre las precarias condiciones en las que están desempeñando sus funciones, las que se han agudizado ante la pandemia del Covid 19, ahora se suma que, a los nutricionistas, se les acortó en tres horas el horario para la atención de los pacientes: antes era hasta las 20 horas todos los días y, ahora, es hasta las 17 horas de lunes a jueves y el viernes hasta las 16 horas, mientras que los fines de semana y feriados el horario se rebajó hasta las 14:30 horas.

¿En qué afecta a los pacientes?

La situación denunciada por el equipo de nutricionistas del Hospital San José es delicada, ya que, en la práctica, esto significa que los pacientes están quedando a la deriva, durante las horas en que en el recinto de salud no hay presencia de nutricionistas que controlen y supervisen los alimentos que se le entregan a las personas que han quedado internadas, no porque lo quieran, sino porque están enfermas y en un nivel de cuidado extremo

No hay que olvidar, además, que la población que se atiende en el Hospital San José supera el millón de pacientes y, la mayoría, ahora son contagiados con Covid-19. Y, ante este escenario, la labor de la nutrición contribuye directamente en el tiempo de recuperación y estadía hospitalaria de un paciente.

¿Qué está pasando en concreto?

Los pacientes están viendo vulnerado su derecho a acceder a alimentación de calidad. Un ejemplo concreto para que usted entienda y dimensione lo que está ocurriendo: una paciente con diagnósticos de DM2 (diabetes mellitus), HTA (hipertensión arterial), ERC (enfermedad renal crónica), estenosis de arteria renal, rescatada desde la Clínica Las Condes para ser hospitalizada en el servicio de cirugía, ingresó aproximadamente a las 15:30 horas el viernes 24 de julio. Fue evaluada por un médico residente con su respectiva indicación de régimen después de las 17 horas, horario en que ya no había un nutricionista en el servicio, por lo tanto, nadie pesquisó ni coordinó el cambio de régimen y la paciente quedó sin recibir ningún tipo de ingesta de alimento hasta el día siguiente, a las 9:30 horas.

La seguidilla de problemas suma y sigue, porque también se han registrado casos de pacientes con bajas de azúcar por hipoglicemia que no han sido alimentados por horas. Estos antecedentes están en conocimiento de la jefatura subrogante de alimentación del Hospital San José, y del director del establecimiento médico, Luis Escobar, además de los médicos y enfermeras jefes de servicios que se han visto perjudicados. Sin embargo, no hay solución de ningún tipo por parte de las autoridades que encabezan el recinto y los pacientes, simplemente, con la medida que se adoptó hace tres semanas, están quedando a su suerte, así de grave y radical es el escenario.

En entrevista con “Cápsula Informativa”, las y los Nutricionistas del Servicio del Hospital San José aseguran que el acortar los horarios implica “dejar sin atención especializada y profesional a todos los pacientes, después de determinadas horas. Ya nos hemos visto enfrentados a serios problemas, con pacientes graves que no han podido recibir una indicación adecuada de alimentación. Esta situación incide en las necesidades de los pacientes y vemos que cada día se va deteriorando mucho más la atención”.

Los nutricionistas que han sido obligados a reducir sus jornadas de trabajo, ¿son reemplazados por otros profesionales?

-No. El tema es delicado, porque muchas veces el paciente viene operado con un régimen especial del médico y nosotros tenemos las competencias técnicas y universitarias para poder discernir en el tratamiento del paciente. Nosotros, no podemos delegar esa función en un técnico en alimentación que no ha estudiado la carrera de nutrición, que no tiene las competencias y los conocimientos.

¿Cuál es el impacto que la ausencia de nutricionistas representa para los pacientes?

–Por supuesto que impacta, porque impacta en la calidad de la atención que va a tener el paciente en términos nutricionales y profesionales. El paciente tiene derecho a una atención nutricional integrada, de calidad, variada y completa. Los pacientes de las 17 a las 20 horas quedan en desmedro, porque no cuentan con una asistencia especializada.

También, derivado de esto, surgen otros problemas, ¿qué va a pasar con los pacientes que van a cambiar su alimentación? Por ejemplo, un paciente operado que llega a las 18 horas y le indican una alimentación después de esa hora, ¿qué va a pasar con esa alimentación?, ¿quién la va a indicar?, ¿quién la va a supervisar? Nadie. ¿Quién va a discernir que es mejor para el paciente de acuerdo a sus condiciones y necesidades?

Cada persona es un individuo aparte y cada paciente tiene su tratamiento especial. No se puede comparar a un paciente, por ejemplo, que llegó por un pie diabético y que no tiene problemas para alimentarse a diferencia de otro que llegó operado y que, a lo mejor, va a requerir alimentarse más lentamente y en forma progresiva. No es llegar y dejar comida, cada paciente es diferente y se debe considerar en forma integral. Y es el Nutricionista el capacitado para cumplir estas funciones.

¡No es dar comida a granel!

Los y las nutricionistas advierten que “el paciente no debe pagar las consecuencias de estas malas decisiones, sobre todo pensando que el Hospital es el encargado de velar por la salud, por la recuperación e integridad de los pacientes. Tiene derecho a recibir una atención profesionalizada e integral con todo el equipo médico”.

Añaden que “Se supone que los familiares de los pacientes dejan a su ser querido a cargo del equipo de salud, pensando que se van a recuperar, teniendo confianza en los médicos, en el equipo. El tema puede ser grave ya que la nutrición es parte de la recuperación y si es insuficiente aumenta la posibilidad de muerte.

El nutricionista tiene que ver también otros procesos de administración y de control. En este momento, como no hay nutricionistas después de las 17 horas, ¿Quién supervisa que efectivamente le llegue al paciente lo que el Nutricionista le indicó?, como reza el refrán

¡Sepa Moya!l Estamos hablando de pacientes, de personas que están enfermas, son vidas humanas a las que se les debe respetar sus derechos. Por lo mismo, estamos insistiendo en sostener una reunión con el Ministerio de Salud y buscar una solución a este grave problema. Hasta ahora, no hemos tenido respuesta. El alimentar a un paciente no es dar comida a granel.

También hay que dar dignidad”.