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Gremio del comercio en Reñaca denuncia acoso fiscalizador en el corazón del verano y pide que los controles se hagan en la pretemporada estival

Partamos con una pregunta: ¿qué ha pasado y cómo se evalúan las fiscalizaciones a los locales de Reñaca y los eventuales incumplimientos en el llamado “uso real” de las patentes municipales?

Hay que recordar que durante el presente período estival está en marcha el Plan “Verano Seguro 2026” que se concentra en la fiscalización de las patentes municipales, especialmente, en locales nocturnos, restaurantes y bares. La idea es que se asegure el desarrollo de la actividad económica sin afectar, en teoría, la seguridad y la tranquilidad de los vecinos, y que los establecimientos comerciales cumplan con la ley de la misma forma que pagan sus impuestos.

Santiago Pérez, presidente de la Cámara de Turismo y Comercio de Reñaca señaló que, “en el marco de las fiscalizaciones entramos a un tema de seguridad también. Nosotros siempre hablamos de la seguridad, de lo que pasa en las calles, de lo que pasa en las plazas, en el entorno, en el turismo, en torno a la macroeconomía del turismo. Me estoy refiriendo, por ejemplo, a los malls, a las grandes tiendas, pero también las tiendas medianas, pequeñas que están en una calle y que necesitan seguridad para que la gente pueda transitar, entrar y salir con sus pertenencias sin ningún problema, pero detrás de eso, hay otra seguridad también. ¿Cuál es? Que los locales estén marchando con todas las cosas como tiene que ser, es decir, con fiscalizaciones para revisar que estén pagados todos aquellos permisos que tienen que estar cancelados al día, los servicios de salud también hacen lo suyo fiscalizando todo lo que tiene que ver con las cocinas”.

El timonel de la Cámara de Turismo y Comercio de Reñaca plantea que, en cuanto a los permisos municipales, “lo hemos conversado durante años y creo que la autoridad no debe ser un ente fiscalizador, sino también un ente regulador, en el sentido y en el marco, de que, con tiempo y antes de la pretemporada tiene que hacer las fiscalizaciones para normalizar todo este trabajo y no estar, ahora, en pleno verano entorpeciendo todo lo que se hace con la visita de los turistas, con lo que cuesta, hoy en día, formalizar un destino turístico, porque no sólo batallamos con eso, batallamos con el clima, batallamos con la seguridad, con un montón de elementos exógenos que nos hace difícil la tarea”.

Santiago Pérez hace hincapié en que “las fiscalizaciones nunca han sido positivas en medio del verano mismo, cuando está todo el flujo de turistas, cuando están todos trabajando, cuando están todos metidos en la cocina, cuando los tiempos son exiguos, cuando los espacios son mínimos, entonces, complejiza un poco lo que es el actuar del fiscalizador y también de la disposición del mismo local. Es complicado. Ellos deben tener las instrucciones para saber cuáles son los locales que van a fiscalizar, se fiscalizan los hoteles, los restaurantes, los cafés, un sinfín de comercio que puede ser fiscalizado”.

Pérez sostiene que es importante que las entidades, especialmente, las fiscalizadoras se aúnan a un trabajo preventivo. A modo de ejemplo, recuerda que “hace mucho tiempo, trabajé con el Servicio de Impuestos Internos (SII), caminamos en esa vía y resultó bastante bien. Estoy hablando del 96, del 97 y, en eso, hay que trabajar. Nos queda mucha tarea por hacer para normalizar un poco lo que es el turismo y presentar un destino que merece estar en el lugar que estuvo hace años atrás y que, hoy día, cuesta mantenerlo, porque la competencia también es más grande, hay otros micro destinos que han nacido y que ocupan la atención de quienes quieren visitar la región. ¿Por qué posicionarla también en materia de seguridad, no sólo en las calles, sino también en la seguridad en el servicio y, eso, es parte del trabajo. No debiera molestar la fiscalización en sí, porque como se dice: “el que nada hace, nada teme”.

“NOS TRATAN COMO SI INFRINGIÉRAMOS LA LEY”

El propietario de un local comercial en Reñaca -cuya identidad pidió ser reservada- manifiesta que “tengo mi local hace tres años y es incómodo que vengan los fiscalizadores en pleno verano, cuando hay una alta demanda de clientes. Cumplo con todas las normas y siento que nos tratan como si infringiéramos la ley. Nuestro equipo es profesional, por lo tanto, en nuestro local siempre contamos con los permisos otorgados por las Direcciones de Obras municipales y el Minsal (Ministerio de Salud). Todos los otros requerimientos que, a juicio del ente fiscalizador puedan requerir, están al día”.

Otro de los testimonios recogidos por Puranoticia.cl es el de un arrendatario -de iniciales A. C. T.- que tiene instalado un restaurante en Reñaca y advierte que cuando se está en el rubro del comercio es importante estar al tanto del Plano Regulador de la comuna para así, tener claridad respecto a cuáles son las normativas. “Partí en esto cuando estaba en la universidad, tuve negocios en el rubro de la discoteque en Reñaca, precisamente. Después me titulé y el bichito de ser emprendedor me llevó por otros rumbos. Cuando traté de abrir un restaurante y en la ignorancia de uno, cuando joven, nunca visualicé que esto tenía que ver siempre con un permiso formal, sí lo sabía, pero no sabía, en la práctica cómo llevarlo a cabo”. Agrega que “en este aprendizaje, con los años, me enseñó a que uno siempre se tiene que hacerse asesorar por un profesional, porque si no lo haces, es como meterte en un tubo obscuro donde puedes cometer muchos errores”.

¿QUÉ SE FISCALIZA?

Dentro de las fiscalizaciones que contempla el Plan “Verano Seguro 2026” está la revisión del giro de la patente, con la finalidad de evitar que no se realicen actividades de baile o espectáculos si la patente es sólo de alcoholes y comida. Se chequean los horarios de funcionamiento cumplimiento de la hora de cierre según su categoría.

Otras situaciones que están bajo la mira de los fiscalizadores son los ruidos molestos, para lo que se utilizan sonómetros para asegurar que la música no supere los decibeles permitidos por la ordenanza municipal, respondiendo a denuncias de residentes. A esto, se suma el ver si los locales cumplen con las medidas de seguridad, por ejemplo, con extintores que estén vigentes y con vías de evacuación despejadas.

SANCIONES POR INCUMPLIMIENTO

El incumplimiento de las normativas durante el verano implica multas que pueden ir desde 1 a 5 UTM por infracciones menores, o ser mucho más altas según el Juzgado de Policía Local. La clausura inmediata, si se detecta que el local pone en riesgo la seguridad de las personas o si opera sin patente alguna. También están las denuncias penales, para aquellos casos de adulteración de permisos o desacato de sellos de cierre.