Por: Daisy Castillo Triviños

Suele ser, más habitual de lo que uno pudiera pensar, que a las autoridades no siempre les conviene decir las cosas, tal como son y optan por estrategias de frases y eufemismos que sirven para, de alguna manera, tratar de bajarle el perfil a determinadas condiciones y situaciones.Por ejemplo, el Presidente, Sebastián Piñera hizo público que no se realizará la COP25 en Chile, fijada entre el 2 y el 13 de diciembre, debido al ambiente que se generó con el estallido social que partió en octubre y porque no están dadas las condiciones. Lo que no dijo, con todas sus letras que tampoco hay garantías suficientes para el resguardo de los Mandatarios que llegarían al país, de delegaciones de gobiernos de alrededor de 200 naciones.

El lunes comienza la COP25, en Madrid, luego que España decidiera acoger el evento y ser anfitrión, tras la imposibilidad de realizarse el evento en Chile. Y, el Presidente, Piñera, dijo que no asistirá tampoco a la cita en Madrid.  La ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señaló que “Piñera no vendrá a la COP, nos ha transmitido la urgencia del trabajo en Chile, por lo que él se quedará allá».

Para ser aún más precisos, recordemos que el 30 de octubre, el Mandatario aseguró a los medios de comunicación que dadas las circunstancias y considerando que nuestra prioridad es concentrarnos absolutamente en restablecer el orden público, la seguridad ciudadana y la paz social, además, de la agenda social que impulsa el Gobierno y el diálogo a lo largo de todo el país, para lograr acuerdos, con profundo dolor se ha resuelto no realizar la Cumbre de la COP25”.

Lo cierto es que aunque Piñera tuviera muchas ganas de sumarse a esta actividad, simplemente no puede, porque está con arraigo nacional, debido a la Acusación Constitucional interpuesta por sectores de la oposición, por las eventuales responsabilidades que le cabría en los abusos cometidos por las fuerzas policiales, en el marco del estallido social: con muertos, heridos y ciudadanos que han perdido la visión producto de recibir perdigones en los ojos y, otros, con lesiones en sus globos oculares.

En la jornada del sábado, la Ministra chilena del Medio Ambiente y presidenta designada de COP25, Carolina Schmidt, encabezó una ceremonia simbólica para recibir la sede de la Cumbre Mundial del Clima COP25 que se desarrollará a partir de este lunes 2 de diciembre en la sede IFEMA, en Madrid.

La secretaria de Estado también estuvo acompañada por la secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) Patricia Espinosa, y la Ministra de Transición Ecológica de España, Teresa Ribera. «Quiero agradecer especialmente a estas dos mujeres que me acompañan esta mañana, amigas personales y tremendos ejemplos de fuerza, convicción y sentido de urgencia frente a la crisis climática, Teresa Ribera y Patricia Espinoza», sostuvo Schmidt.

¡Los dineros!

Una pregunta que vale la pena hacer es ¿qué sucederá con los fondos destinados a la COP25, se dejarán de usar? El Gobierno no puede gastar en España los fondos públicos que se autorizó por Ley para Chile, de hacerlo, cometería malversación.

Lo que se tiene que tener presente es que, según informó la página del Senado, “para el cumplimiento de la COP se autoriza a la fundación Imagen de Chile a celebrar actos y contratos por un máximo de 90 MMUSD hasta abril de 2020. “Mediante esta ley, estamos solicitando al Congreso la aprobación de un presupuesto de 35 millones de USD (22 mil millones de pesos) para dar inicio a los procesos de licitación y preparación de la COP25, los que se incluirán en la Ley de Presupuesto 2019″.

En el mismo sitio web, se detalla en qué se invertirían los 35 millones de dólares, que aún no sabemos qué pasará con esos altos montos. Lo que se explicita es lo siguiente:

Evento COP25: 21,5 millones de dólares del costo del evento COP25 en Santiago. El costo total es de 35 millones de dólares, es decir, se financiaría un 60% por parte del Estado.

Transporte gratuito para los participantes COP25: 1,08 millones de dólares asociados a la obtención de tarjetas BIP para los 22.500 participantes de la COP25 durante todos los días del evento.

Participación de Presidentes y sus delegaciones: 405 mil dólares considera la participación de alrededor de 30 Presidentes.

Equipo presidencia COP25: 1 millón de dólares, este costo corresponde a una parte del equipo de presidencia COP25 que permite comenzar a operar y viabilizar el proyecto. Los requerimientos adicionales de equipo presidencia COP25 esperamos serán financiados con aportes internacionales.

Participación del secretariado de la UNFCCC: 7,8 millones de dólares. El país sede debe financiar la participación del secretariado de la UNFCCC, esto corresponde a la participación de 600 personas.

Costos de operación y administración: 1,89 millones de dólares. Corresponden a los costos de administración asociados al proyecto COP25 y los costos operativos, es decir, incluye profesionales asignados para rendiciones de cuentas, cumplimiento de presupuesto, además, de los gastos propios de operación de la oficina donde se encontrará el equipo COP25, esto es habilitación oficina, arriendo, equipos etc. Además, de la póliza de seguro para garantizar la transferencia de recursos a privados (1 millón USD).

Contingencias: 1,25 millones de dólares. Se estima un fondo de contingencias que corresponde a aproximadamente el 2,5% de los gastos ineludibles para el año 2019.

¿Qué es la COP25?

Se trata de la llamada Conferencia de las Partes y es un encuentro de los países firmantes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, donde adoptan decisiones políticas, a nivel internacional para combatir el cambio climático y disminuir las emisiones de gases del efecto invernadero.

Fotografía: El Español

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